Opinión

Osorio, cátedra
de política

Seguro que los primeros sorprendidos de que el secretario de Gobernación rompiera su burbuja y subiera al templete para atender las demandas de los representantes de los estudiantes politécnicos, 50 mil según estimaciones moderadas, fueron los propios jóvenes.

Miguel Ángel Osorio Chong se la jugó y sin exageraciones demostró por qué está en ese cargo.

Sin rollo mareador, el político hidalguense conectó con miles de jóvenes portadores de inconformidades, y que fueron detonadas por decisiones que parecían sacadas de la manga de la directora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Yoloxóchitl Bustamante.

La mejor respuesta para un clima enrarecido por la violencia en algunas entidades del país y la conmoración del 2 de octubre, a la vuelta de la esquina, que habían generado los peores pronósticos de la megamarcha que ayer hizo sentir la vitalidad de los estudiantes politécnicos.

“No estamos jugando a las fuercitas, lo que se tenga que resolver se hará”, dijo Osorio Chong micrófono en mano, sin otro refuerzo que su secretario técnico.

Se acabó un mito. Nada que ver con aquellos sucesos de 1968 de triste recuerdo, mucho menos con los deplorables episodios de 1971.

Fue impresionante, inédito, ver y escuchar al funcionario federal interactuando con los jóvenes. Les dio su lugar. Leyó el pliego de peticiones y firmó el documento para acusar de recibido. Y los convocó a reencontrarse para responder a sus demandas.

Los jóvenes respondieron sin estridencias. Fue este un ejemplo de civilidad. Y la promesa de encontrar salidas no se escuchó hueca.

Realpolitik

1.- En redes sociales se dio por hecho la renuncia de Yoloxóchitl Bustamante al IPN. Vía tuiter la SEP aclaró anoche que “aún no ha presentado su renuncia”. Pero cuando el río suena…

2.- Gustavo Madero sopesó y decidió que una pluri bien vale una licencia, aunque sea a la presidencia de su partido.