Opinión

Optimismo sobre la inflación

 
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Las afectaciones a la infraestructura eléctrica que dejó el huracán Odile a su paso por BCS se han restaurado casi en su totalidad. (CFE)

Si bien a primera vista el comunicado del política monetaria del Banco de México de la semana pasada no contiene cambios relevantes con respecto al de la anterior reunión (abril), es importante destacar su cambio de visión con respecto a la inflación esperada para lo que resta del presente año: anticipa que la inflación general se mantendrá por debajo del 3 por ciento anual durante el resto del 2015, lo que también sucederá con la inflación subyacente.

Cabe mencionar que la seguridad con que se afirma lo anterior es compartida por el promedio de los economistas, ya que de acuerdo a los resultados de la encuesta de mayo que aplicó dicha institución están esperando que la inflación fluctúe entre un 2.94 y un 2.98 por ciento anual en lo que resta del año.

Para el Banco de México la caída inflacionaria se dio en los primeros cinco meses del año y espera que se mantenga sobre estos niveles el resto del 2015. Considera que son cuatro los factores que provocaron esta contracción: uno, la postura monetaria vigente; dos, las reducciones en los precios de los energéticos y de las telecomunicaciones; tres, la ausencia de presiones de demanda a consecuencia de la debilidad que muestra la economía; y, cuatro, el reducido traspaso de la depreciación a los precios de los productos finales. De estos merece comentar el papel que han jugado la reducción en los precios de los energéticos y de las telecomunicaciones y el traspaso de la depreciación del tipo de cambio.

¿Reducción de los precios de los energéticos?. Sí, aunque no se crea: la caída del precio internacional del petróleo y los de otros productos relacionados también ha beneficiado a la inflación del país, aunque no en la magnitud en la que lo ha hecho en otras partes del mundo y bajo características muy especiales.

Con respecto al precio de la gasolina, si bien inicialmente se registró una caída en los precios de este combustible en las ciudades de la frontera norte, posteriormente se revirtió a consecuencia de la depreciación del tipo de cambio y el moderado rebote de los precios internacionales del petróleo. Como se sabe estas ciudades poseen un régimen especial para la determinación del precio de la gasolina, mismo que está ligado a los precios promedio del otro lado de la frontera y al comportamiento del tipo de cambio. Esto explica la sensación de la mayoría de la población de que la inflación en lugar de estar bajando está subiendo.

Más o menos lo mismo sucede con los precios del gas y de la electricidad. En este último caso, por ejemplo, la regla de determinación de los incrementos de las tarifas eléctricas está ligada al precio de los combustibles, por lo que al bajar el precio de éstos en el mercado internacional también obliga a reducir internamente las tarifas eléctricas. Esto explica la aparente aberración relacionada con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que reporta caídas en sus ingresos y aumento de las pérdidas, a la vez que disminuye las tarifas eléctricas. Las caídas en los ingresos están relacionados con la disminución de los costos que representa la contracción del precio de los combustibles, mientras que las pérdidas con el tipo de cambio.

De acuerdo a las cifras del INPC, la caída en los precios de los energéticos ha contribuido a la baja inflacionaria con cerca de 20 centésimas de punto porcentual durante lo que va del presente año.

¿Cuál es la probabilidad de que este factor se revierta en el costo plazo?. Muy baja. El menor ritmo de crecimiento económico mundial, la pérdida de dinamismo de la economía china y la estrategia de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener elevada la producción y con ello provocar la caída del precio del petróleo, son fenómenos duraderos, por lo que difícilmente podría verse una reversión en el precio de los energéticos. Sin embargo, al haber, probablemente, alcanzado un piso, las cifras de la inflación del próximo año tiene más probabilidad de subir que de bajar.

El otro factor importante que explica la caída de la inflación es la caída en los precios de los servicios de telecomunicación, que sí está asociada a un factor estructural cual es la reforma en las telecomunicaciones. Calculamos el efecto sobre la inflación en alrededor de 10 centésimas de punto porcentual.

Finalmente, sobre el traspaso de la depreciación del tipo de cambio a la inflación hay que señalar que es un factor que se mantiene latente. Es difícil afirmar que no incidirá en la inflación porque la propia depreciación del tipo de cambio es incierta. Tiene razón el banco central de considerarlo como un factor de riesgo.

Pese a lo anterior, no es nula la probabilidad de que la inflación de los próximos meses supere el 3.0% anual sobre todo tomando que a partir de junio-julio inicia la fase ascendente del ciclo inflacionario anual, mismo que está asociado en buena medida con los precios de los productos agrícolas.

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