Opinión

Olvídese del tequila,
¿qué tal un sotol o
un pox?

 
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Mezcal

Cuando alguien pregunta en Guadalajara cuál es su mejor restaurante, la respuesta es casi unánime: Hueso, pero ahí sólo sirven cenas. El lunes asistí a la Feria Internacional del Libro, la más importante de Iberoamérica —según afirman sus organizadores y quienes conocen del tema— y decidimos por otra alternativa para ir a comer: Alcalde.

Sin ser barato, pero tampoco caro en exceso, el Alcalde me llamó la atención básicamente por dos cosas: porque en una ensalada los trozos de manzana traían pegada la etiqueta de la marca (lo cual al comensal le hace dudar sobre su control de calidad en cuanto a la higiene de los alimentos) y porque en su carta de licores incluyen algunos destilados tradicionales mexicanos, como la raicilla y el sotol, que no son comunes de encontrar en un restaurante de postín.

En un mercado dominado por el tequila y a últimas fechas por el mezcal, que se ha puesto de moda, los otros alcoholes regionales de la variada gastronomía nacional no suelen tener mucha atención por parte de los distribuidores y su consumo prácticamente se restringe a las zonas donde se producen.

Por esta situación es que no debe pasar desapercibida la primera Feria Nacional de Bebidas Típicas, que del 1 al 3 de diciembre se llevará a cabo en la Expo Reforma, en la Ciudad de México, dirigida tanto a los profesionales de alimentos y bebidas como al público en general.

Platiqué con Luis Gómez, presidente del Comité Organizador de este evento, quien explicó que, dentro de sus objetivos, el más importante es buscar apoyo para la mayoría de las empresas que participan, que son pequeñas y muchas de ellas con productos artesanales.

Otras de sus metas son generar más fuentes de empleo; fomentar el consumo responsable y racional de las bebidas con algún contenido de alcohol; y contribuir a la eliminación de los mitos que envuelven a las bebidas típicas.

“Los asistentes tendrán la oportunidad de conocer más acerca de su bebida favorita y descubrir otras que aún son poco conocidas; pero para los más de 50 expositores participantes, el evento será un importante foro de negocios ya que podrán tener contacto con los principales actores del sector de alimentos y bebidas: bares, antros, restaurantes, cantinas, comercializadores, distribuidores y emprendedores”, afirmó el también director general de la FNBT.

Don Luis cuenta que para poder diseñar esta feria hicieron un trabajo de investigación durante dos años, lo cual incluyó visitas a lejanas comunidades de diversas partes del país, donde observaron cómo trabajan esos pequeños productores y donde constataron, por ejemplo, que se levantan a las tres de la mañana para realizar la gima. “Esos hombres y mujeres se llevan unas grandes friegas para elaborar un producto que luego el consumidor no aprecia. Por eso nos interesa que el público asista al evento y, además de comprar, aproveche la oportunidad para platicar directamente con los productores, quienes con gusto les explicarán sus procesos de producción, así como los atributos de lo que venden, sus propiedades y beneficios”.

Con esta interacción buscan también combatir lo que el señor Gómez llama malinchismo, al hacerle ver a la gente que estos productos nacionales son de gran calidad y no le piden nada a los extranjeros.

“Es común que el cliente pregunte: ¿cómo es posible que una botella de mezcal sea más cara que una de whisky? Pero esto lo dice porque desconoce el proceso de elaboración, el tiempo que requiere y todo lo demás que conlleva”, comenta.

Pero tal vez lo más relevante de este evento sea que también se trata de un proyecto de negocio, del cual la feria es solamente la puerta de entrada. Porque, en primer lugar, dentro del recinto habrá un centro de negocios para que platiquen mayoristas y productores con la probabilidad de cerrar contratos de compraventa; y, en segundo, porque están formando un club con proveedores de servicios, etiquetas, marcas y trámite de registro, entre otros, donde sin costo recibirán asesoría por parte del Grupo Internacional de Consultoría para consolidar y hacer crecer sus Pymes.

“Muchos de ellos no tienen registradas sus marcas, no saben cómo exportar, no tienen una página web o ni siquiera saben utilizar WhatsApp”, dice don Luis e invita a asistir a la feria este fin de semana para consumir esos productos y bebidas —las cuales no todas contienen alcohol— y, sobre todo, pide no regatear “porque muchas veces lo que se está ofreciendo vale más de lo que cuesta”.

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