Opinión

Obsesionados con el significado del dinero

Charles Kindleberger, mi viejo maestro del MIT, solía decir que cualquiera que pase mucho tiempo pensando en dinero internacional enloquece. Quería decir que la gente empieza a obsesionarse con el papel internacional del dólar, pensando que es la cosa más importante del mundo, cuando de hecho es bastante trivial.

Lo que no dijo, pero que en estos días parece obvio, es que una cosa similar le sucede a la gente que pasa demasiado tiempo pensando en el dinero en general, específicamente en intentar decodificar el verdadero significado del dinero y encontrar la verdadera medida de la oferta monetaria. Terminan creyendo que en economía todo depende de acertar en esa métrica cuando, de hecho, casi nada es así.

Una variante particular de esta locura, en la que terminé pensando luego de leer dos publicaciones recientes en los blogs de los economistas Simon Wren Lewis (bit.ly/1qlG5d4) y Frances Coppola (bit.ly/1ARgnhQ), y creo que ninguno de los dos ha enloquecido de esta forma, pero hacen alusión a gente que sí, es el tipo de postura bumerán que, dado que no podemos definir claramente el dinero, y dado que no hay un multiplicador monetario fijo, la política monetaria no importa. Esto es tan equivocado como la teoría cuantitativa simplista de que “imprimir dinero” lleva directamente a inflación.

Es cierto que estamos viviendo tiempos de impotencia monetaria, donde los bancos centrales que han intentado reinflar las economías no están teniendo mucho éxito. Pero es importante señalar que la política monetaria contractiva está funcionando bastante bien: todos los bancos centrales que erróneamente decidieron que era hora de elevar las tasas tuvieron éxito en ello, antes de comprender su error y revertir el curso.

¿Pero qué hay con respecto al hecho de que vastos incrementos en la base monetaria no han podido hacer mucho por la economía, y que varias medidas generales de dinero no se han movido? ¿Esto muestra que la política monetaria no importa? No, para nada. La irrelevancia de la base monetaria no es una cuestión genérica; es algo que sucede cuando se está en una trampa de liquidez, cuando las tasas de interés están en el límite inferior cero. Y eso no es retrospectivamente. En 1998, cuando analicé la trampa de liquidez de Japón, pronostiqué exactamente esta desconexión en un documento de investigación (bit.ly/1uDT2jO). Puede ver, por cierto, por qué me molesta la gente que declara que nadie pudo haber pronosticado el fracaso de la expansión contable para causar inflación.

Twitter: @NYTimeskrugman