Opinión

Nuevo modelo educativo

   
1
    

  

EPN (Cuartoscuro)

Se presentó el nuevo modelo para la educación obligatoria el día de ayer, y ni modo de no hablar de ello. Mañana es la elección en Holanda y hay junta de la Fed, pero eso será mañana.

El nuevo modelo educativo es la conclusión del proceso de reforma educativa. No porque aquí termine, sino porque era la meta obligada, que no podía alcanzarse sin antes acabar con los obstáculos, desde el uso clientelar y corporativo del sindicato hasta la escasez de información. Todo eso ha avanzado bastante, y ahora se nos presenta la idea de lo que sigue que, según el secretario Nuño, dará resultados en una década. Ojalá así sea.

El modelo consta de cinco ejes: nuevo planteamiento curricular; la escuela al centro; formación y desarrollo profesional docente; inclusión y equidad; y gobernanza del sistema. Algunos de estos ejes se habían anunciado anteriormente, pero ahora se presentan en una visión de conjunto. Esto es importante porque no hay manera de tener una nueva educación si los maestros no se capacitan para ello, no se puede tener aplicación local del conocimiento si no está la escuela en el centro, no se puede tener flexibilidad para las escuelas si no hay mecanismos claros de gobernanza, etcétera.

Me parece que el elemento central es el nuevo planteamiento curricular, porque no se trata sólo de una revisión de las materias que deben cursar los niños y niñas, sino de una propuesta diferente de sistema educativo. Por un lado, se divide en un currículum obligatorio y uno flexible, o de autonomía curricular, en el que se pueden incluir ampliaciones al currículum obligatorio, o bien proyectos de contenidos nuevos, regionales, o de impacto social. En la parte obligatoria hay dos grandes segmentos. El primero es académico, y se compone de “lenguaje y comunicación”, “pensamiento matemático” y “exploración y comprensión del mundo natural y social”. La otra parte, que suele menospreciarse, se llama “desarrollo personal y social” e incluye artes, educación socioemocional y educación física.

Hay evidencia abundante de cómo esta segunda parte no ha recibido la atención debida: la epidemia de obesidad entre niños y niñas, el páramo artístico y deportivo entre ellos, y las graves deficiencias emocionales, que en la educación media y media superior se convierten en problemas sociales. Y es que el sistema educativo actual no atiende esta parte casi en absoluto: un par de materias de música en secundaria, una hora a la semana de educación física para pasear en el patio, y todo el tiempo en un salón con ambiente autoritario parece ser la norma.

La otra parte, la académica, es la que se mide con los exámenes internacionales en los que ya sabemos que no nos va bien. Sólo para no olvidarlo, recuerde que en América Latina sólo Chile está mejor que nosotros, y en lenguaje también Uruguay. Lo menciono para que ubiquemos bien en dónde estamos.

El nuevo modelo establece muy claramente qué se quiere alcanzar en cada ciclo (preescolar, primaria, secundaria y media superior) en once dimensiones. Las ya mencionadas: lenguaje, pensamiento matemático, comprensión del mundo, artes, atención al cuerpo y la salud, y habilidades socioemocionales, a las que se agregan pensamiento crítico, trabajo en equipo y convivencia, y ciudadanía, como soporte de las anteriores, y dos más que impone el siglo XXI: cuidado del ambiente y habilidades digitales.

Se entiende que en el detalle por materia y ciclo, que también se incorpora en el documento, se podrán desarrollar las competencias definidas en el párrafo anterior. Ahí es en donde puede estar el diablo, en los detalles, porque lo poco que se describe me hace dudar de qué tanto se puedan alcanzar esas competencias. Pero lo dejo para otra ocasión.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
Una semana difícil
El gran manipulador
Las palabras cuentan