Opinión

¿Nuevo frente de guerra en el norte de Israel?

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Los manifestantes prendieron fuego a la bandera de Israel. (Reuters)

El Medio Oriente y Europa muestran creciente inestabilidad ante la multiplicada actividad del terrorismo islámico. Recientemente en la frontera de Israel con Líbano y Siria se han observado incidentes bélicos que podrían desembocar en la apertura de un nuevo frente terrorista activo en los Altos del Golán ocupado por Israel. La organización terrorista Hesbolla, con sede en Líbano, el 28 de enero pasado llevó a cabo un ataque a un convoy militar israelí en la zona de Har Dor, en la frontera con Líbano, en el que murieron dos soldados y siete mas quedaron heridos; las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) respondieron de manera limitada con ataques aéreos y terrestres combinados con el ánimo de no escalar el conflicto.

La agresión de Hesbolla a las FDI en Har Dor aparentemente fue en respuesta a un bombardeo que éstas habían realizado diez días antes a ese grupo terrorista en el que murieron seis militantes de alto rango, entre los cuales se encontraba un general de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, quien había dirigido a las fuerzas iraníes en la provincia de Yazd (centro de Irán) y reasignado a la provincia siria de Qunetra para apoyar a las milicias de Bashar al- Assad (BA) quien en la guerra contra sus opositores ha provocado la muerte de más de 200 mil personas. BA cuenta con el apoyo de Hesbolla, de los Guardias Revolucionarios de Irán y de los chiitas de Irak, quienes en un momento dado podrían atacar conjuntamente a Israel. Resalta que los terroristas chiitas de Hesbolla son aliados de Irán, país que tiene un papel relevante en la capacitación técnica, táctica y logística del Ejército sirio. Por lo demás, los chiitas de Irak están presentes en la guerra de Siria con mil 500 combatientes.

En este contexto, es importante hacer notar que la población israelí es sensible a los ataques de Hesbolla dada la experiencia desfavorable que experimentó en la guerra que Israel sostuvo con esta organización en 2006 cuando invadió Líbano y se desmoronó la imagen de invencibilidad de las FDI. Sin embargo, analistas consideran que en el corto plazo no se espera una operación militar de envergadura en ambos lados de la frontera, sólo ataques de artillería. Hesbolla ha utilizado recursos significativos en apoyar a la guerra de Siria. El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammed Javad Zarif, discutieron recientemente la opción de mantener el número de centrifugadores del programa nuclear de Irán a cambio de que este se comprometa a conservar la calma en Irán, Irak, Afganistán y Siria. Aunque se piensa que en el corto plazo no es viable una conflagración en el norte, si se está “en una pendiente hacia abajo para otra guerra, más pronto o más tarde”; Israel se mantiene alerta de las acciones de Hesbolla, de aquí que haya desplazado artillería pesada a lo largo de la frontera con Líbano y haya solicitado a la ONU que mantenga su fuerza de paz en esa frontera.

El peligro de guerra para Israel no sólo proviene del norte, también existen amenazas latentes de ésta en el sur. Hamas, derrotado en la Franja de Gaza en el verano pasado en la Operación Margen Protector que emprendieron las FDI, se prepara para un nuevo enfrentamiento con Israel, quizá en uno o dos años. Hamas ha iniciado la reconstrucción de túneles y su arsenal.

En el explosivo marco de terrorismo que se registra en Medio Oriente también existe preocupación por los acontecimientos vinculados con el Estado Islámico (EI) por las últimas decapitaciones a dos ciudadanos de Japón y el haber quemado vivo a un piloto jordano de la Coalición que lucha contra el EI. En este ámbito, el gobierno de Jordania ejecutó en represalia a dos yihadistas iraquíes que tenía prisioneros, y se prepara para ahorcar a otros terroristas en su poder y aviones jordanos ya atacaron a Rakka en Siria, capital del auto proclamado Califato del EI. Los conflictos entre Jordania y el EI podrían cobrar fuerza y extenderse a Israel, vecino de Jordania. De hecho el EI ya cuenta con elementos palestinos en sus filas y tiene presencia en la Franja de Gaza; además ha manifestado su intención de conquistar Jerusalén, y en general anexar a Israel a su Califato creado en junio pasado, claro que primero eliminaría de la faz de la tierra a su población.

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