Opinión

Noventa años de béisbol profesional mexicano

 
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ME Beisbol

Para quienes gustamos del béisbol, y que somos más, muchos más mexicanos de lo que comúnmente se cree, el pasado fin de semana fue de días luminosos. Nunca, ni remotamente, nos imaginamos ver la plaza de la Constitución de la ciudad de México, más conocida como el Zócalo, sitio histórico por antonomasia y en más de un sentido el corazón mismo, el centro nervioso del país, convertida en un diamante –es decir, en campo– de béisbol, donde se pudo practicar este bello deporte y llevar a cabo el domingo un emocionante derby de jonrones.

Este singular acontecimiento forma parte de los festejos conmemorativos del XC aniversario de la Liga Mexicana de Béisbol, LMB. Cumplir 90 años de existencia, que como reza el lugar común “se dice fácil”, ha sido muy cuesta arriba para este circuito beisbolero, el de más larga tradición y data en nuestro país. Claroscuros, altibajos, de todo ha tenido. A veces parece que predominan los oscuros y los bajos, pero la LMB ahí está. Cumple con dignidad su papel, en espera de mejores tiempos. Que ojalá corresponda ver a la actual generación.

Hace diez años, en 2005, quien fuera presidente de la Liga durante diecisiete años, de 1983 a 1999, el licenciado Pedro Treto Cisneros, ya fallecido, escribió: “Venciendo todos los obstáculos que se puedan imaginar, la Liga Mexicana ya cumplió ochenta temporadas brindando emociones a los seguidores del deporte rey. Dando tumbos, cayendo y levantando, el viejo circuito siempre emerge de sus escombros para mantenerse en pie, y en el nuevo siglo, muestra orgulloso una estabilidad que le permite contemplar un brillante futuro”. (Enciclopedia del Béisbol Mexicano, 2005).

Por cierto, en el año en que estamos se cumplen 35 de la infortunada huelga de peloteros estallada en la LMB en julio de 1980. Y aunque parezca increíble, seguimos sin saber exactamente qué sucedió y cuáles fueron las verdaderas causas que la provocaron. Estoy trabajando en este tema desde hace casi un par de años y a pesar de los esfuerzos realizados no he podido tener acceso a información clave. Pero puedo adelantar que –en cierta forma– habrá sorpresas. La idea era publicar el mes próximo un libro sobre esa huelga. Lamentablemente no será posible. Ojalá lo sea el año próximo.

Con los datos que hasta ahora he logrado reunir y más, muchos más que faltan, para ésa y otra publicación más amplia sobre la historia en general del béisbol mexicano, considero sin embargo que hay información suficiente que demuestra que hasta hace medio siglo el béisbol era en el país el deporte que prefería, seguía y practicaba la mayoría de la población mexicana. ¿Qué fue entonces lo que pasó?

Hay al menos dos teorías. Una es la conspirativa, básicamente por parte de los barones del soccer ligados a la televisión, quien diseñaron un plan a largo plazo, mismo que han seguido con disciplina y rigor. Suena en principio inverosímil, pero como hipótesis de trabajo debe ser bien explorada.

La otra teoría, cuyo principal exponente es el amigo sonorense residente en San Diego, Francisco González Iñigo, editor del popular y conocido blog denominado “Las Lupas”, señala que como el beisbol es más un deporte de inteligencia que de habilidades físicas, explica que “en México poca gente acude (hoy) a los estadios, y por ello este deporte tiene escasa cobertura de la TV basura (Televisa y TV Azteca) ya que a la mayoría de la población le da flojera pensar y entender el juego. El beisbol es para gente pensante; el futbol, en cambio, es en México una terapia semanal de la clase jodida, a base de gritos y patadas, para olvidar sus problemas”.

En fin. Por lo pronto, qué magnífica, inolvidable vista la del Zócalo convertido en diamante beisbolero.

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