Opinión

¿Nos acercamos a
'La Pera'?

 
 
 

 

¿Nos acercamos a “La Pera”?

Quienes habitamos la Ciudad de México no necesitamos mucho contexto para entender lo que significa 'La Pera' cuando viajamos por carretera. Es sinónimo de riesgo.

Cada quien tiene a un tío que se accidentó en esa curva en la ruta a Cuernavaca cuya forma desde una perspectiva cenital remite a la de esa fruta.

Economistas en puestos de decisión me indican a modo de esos hombres con chaleco naranja y banderolas que este automóvil llamado México entrará a una 'Pera' en materia de riesgos justamente económicos. Van los avisos.

Primer señalamiento: Cuidado con el déficit de cuenta corriente, dice el Banco de México.

Es cuestión de dar una vuelta por la casa. ¿Cuántas cosas fueron hechas en Estados Unidos? ¿Cuántas en China? Los automóviles coreanos y europeos que antes no llegaban, ahora vuelan de las agencias.

Importamos cada vez más y nuestras exportaciones no mejoran. Europeos y sudamericanos nos compran menos coches y el petróleo que antes vendíamos a chorros de a 90 dólares, ahora lo exportamos a cubetadas de a menos de 40 por barril.

Todos sabemos lo que pasa cuando gastamos más de lo que ganamos.

De acuerdo, todavía no llegamos a casos extremos como los de 1995. ¿Pero quién quiere llegar a ese punto?

No está en niveles superiores a 5.0 por ciento del PIB de los tiempos de esa crisis de la presidencia de Ernesto Zedillo, pero es muy factible que nos acerquemos este año a 3.3 por ciento.

Luego, preocupaciones más profundas:

Estados Unidos no levanta. Crean menos empleos de los que la gente espera. Revise el dato dado a conocer la semana pasada. Allá ellos, pero ellos son nuestro mejor cliente.

Otro señalamiento: Trump puede llegar. Pensemos en que no conocemos la razón, pero el hecho es el siguiente: Donald Trump repuntó la semana pasada en la encuesta de Reuters Ipsos. Otra vez va adelante, aunque por medio punto porcentual.

Hillary Clinton no se ayuda y el viernes el FBI reveló detalles de una investigación en su contra. Indicó que a esta mujer que se describe como la más calificada no le inquietó una pequeña señal de (C) en mensajes de correo electrónico provenientes de altos funcionarios.

La palabra 'confidencial', asegura, nunca vino a su mente, por lo que ella al parecer los habría compartido como nosotros compartimos memes.

Trump la convirtió otra vez en piñata y él como comeback kid, está de vuelta.

Esto nos lleva a la reciente visita del candidato. En Hacienda, su victoria es una hipotética imagen de apocalipsis nacional.

Si el miércoles 9 de noviembre los titulares anuncian un resultado en favor del ruin candidato, el precio del petróleo caerá y la Bolsa podría acompañarle con todas las repercusiones asociadas.

Así llegamos al PIB. También en esa oficina que lleva las cuentas del gobierno tienen una sola meta para evitar que Standard and Poor’s nos reduzca a fruta seca desde la perspectiva actual de pan de rosca en la que nos tienen las calificadoras: conseguir que el porcentaje del déficit fiscal sea menor que el del porcentaje del crecimiento del PIB.

¿Más fácil? Que la economía crezca más y que el gobierno gaste menos, o que se endeude menos, pues. Hoy, los datos están al revés. A duras penas creceremos por ahí de 2.0 por ciento y nuestro déficit ronda 3.0 por ciento del gasto gubernamental. La idea es que el primer número esté por debajo del segundo antes de los 18 meses que nos dio como plazo la calificadora.

¿Y cómo le hacemos? En Hacienda la ven fácil. Entre otras cosas no 'gastar' en Pemex, por ejemplo, en donde las refinerías ya funcionan casi a una tercera parte de su capacidad. ¿Que se rompió un tubo? Ponle Plastiloka. ¿Que se despegó la soldadura? Ahí te va el Masking Tape.

Así andamos. Como quien entra a 'La Pera' con intermitentes prendidas. Cada quien habrá de buscar su cinturón de seguridad en espera de que como la mayoría de los carros, el nuestro salga del vértice rumbo a donde están las flores.

Twitter: @ruiztorre

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