Opinión

Nomás pónganme
en donde hay

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PGS

“A mí no me den dinero, nomás pónganme en donde hay”. Dicho popular mexicano.

Bien, va el dato para quien quiera leer. La zona en donde hay dinero que empieza ya a caer por la reforma petrolera es cercana a Tabasco. Son, a decir del presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, Juan Carlos Zepeda, cientos de millones de dólares.

Las 22 empresas que lo traen no son las que vienen a producir crudo. No es el tema para éstas.

Lo que harán será barrer el Golfo de México, del lado de donde se habla español. Se dedican a la investigación sísmica 2D y 3D.

Harán vibrar el subsuelo y revisarán qué hay debajo de la superficie marina para detectar en dónde puede haber petróleo y con mucha suerte, otro Cantarell. Luego, venderán la información que tendrán reservada éstas y el gobierno durante 12 años.

La lista: Ion, Dowel Schlumberger, Dolphin Geophysical, TGS AP Investments AS, PGS Geophysical AS, CGG Veritas Services, Spectrum Asa, Seismic Enterprises Mexico, Geoprocesados, TDI Brooks International, Seabird Seismic, EMGS Sea Bed Logging, Geokinectics, Multiclient Geophysical ASA, Nopec Geophysical, Ikon Science, Fugro Survey, Fugro Chance, PGS Data Processing, Searcher Seismic, Nuñez y Asociados y Rock Solid Images.

Hay revelaciones que empiezan a surgir.

La zona que interesa en particular a los clientes de estas empresas es la de la cuenca salina del Istmo. No es fácil de encontrar en un mapa, pero los más informados la ubican en aguas profundas fronterizas del sureste mexicano.

Las grandes petroleras del mundo quieren ver qué hay debajo de una alfombra de sal formada mucho antes de que el ser humano caminara sobre la Tierra. Suponen que es un gran sello que mantiene contenidas reservas ricas en crudo.

Las pistas clave, hay que recordarlo, son: cuenca salina y Tabasco. Y no es algo que surgirá en la ronda uno o dos de licitaciones. Esto es ya trabajo de largo plazo.

Nos falta gas

Debe ser una relación de amor. Es el encanto del grito de “¡el gas!”, afuera de la casa, para acto seguido, tener en la puerta parado a un morenazo que al hombro carga tremendo cilindro de metal.

No parece haber otra razón para nuestro retraso en el uso de otro servicio que, entre otras chuladas, reduciría gasto en combustible y tráfico en las ciudades.

Sólo una de cada cinco casas en el Distrito Federal cuenta con servicio de gas natural, de acuerdo con un estudio realizado por Gas Natural Fenosa, encargado a Ángel Larraga, que por supuesto tiene interés en el tema.

Pero la evidencia es clara. En Buenos Aires es bien difícil ver un camión repartidor de gas. Allá la relación es exactamente al revés, cuatro de cada cinco casas usan gas natural.

Vamos, en el Distrito Federal estamos del lado de Puerto Príncipe y Abuja; del otro están Río de Janeiro, Bogotá y… Monterrey.

Twitter: @ruiztorre

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EVIDENTE: No sólo cerveza

Agua con limón. El agua que defiende la marca de Louis Eugene Perrier desde hace 100 años es empujada con novedades en anaqueles mexicanos por Grupo Modelo, ahora propiedad de AB InBev. El precio se acerca al de una cerveza.

Perrier

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