Opinión

Nobel de la Paz abandona al 'icono liberal'


 
 
 
Considerado un 'icono liberal' en un país dividido entre casi 84 millones de pobres que viven con menos de 1.65 dólares al día, y las pequeñas clases medias y altas seculares y occidentalizadas de El Cairo y Alejandría, Hazem Abdel Aziz el Beblawi, primer ministro interino de Egipto, tiene a sus 77 años las manos manchadas de sangre por la feroz represión de ayer, que llevó a la renuncia de uno de sus aliados ideológicos, Mohamed el Baradei, Nobel de la Paz y vicepresidente para Relaciones Internacionales de la junta golpista que derrocó a los Hermanos Musulmanes.
 
 
El 20 de julio, cuatro días después de asumir, El Beblawi compareció 'relajado y confiado' ante la televisión estatal, dice Reuters, para advertir que “estamos entrando en una etapa similar a la de una guerra, para frenar la violencia, restaurar la actividad económica y devolver la seguridad a las calles”, pero pocos imaginaron que para hacerlo el ejército y la policía llegarían al grado de disparar indiscriminadamente contra civiles desarmados.
 
 
“Egipto es más importante para el mundo de lo que pensamos y merece más de nosotros. La siguiente etapa necesita más armonía y reconciliación”, indicó al detallar que su gabinete de 34 “tecnócratas y liberales”, de acuerdo con Al-Ahram Weekly, preparaba la base “para lo que vendrá”, a fin de aclarar los problemas que encara Egipto. “No se le puede pedir a un paciente que tome medicina sin explicarle por qué la necesita”, aseveró.
 
Trigo
 
 
Una de las mayores críticas contra el derrocado presidente Mohamed Morsi fue su manejo de la economía, pues el déficit sumó cada mes 3 mil 200 millones de dólares y las reservas cayeron en más de la mitad sobre sus niveles de 2010, lo que obligó al mandatario, que se resistió a suscribir un acuerdo de ajuste con el FMI, a solicitar préstamos a Qatar. Tampoco pudo cumplir su promesa, apoyada por Bassem Uda, ministro de Abasto, de acercarse en dos años a la autosuficiencia en la producción de trigo, cereal del que Egipto es el mayor importador mundial con diez millones de toneladas anuales.
 
 
Por ello, los simpatizantes del golpe –la 'revolución del 30 de junio'–, se entusiasmaron cuando el presidente Adly Mansur designó a El Beblawi como jefe del gabinete, respaldado por una larga trayectoria en la banca egipcia y regional, a la que añadió tras la caída del dictador Hosni Mubarak en 2011 y un breve periodo como vicepremier y titular de Finanzas la fundación del Partido Socialdemócrata.
 
 
Al respecto, Hassán Nafaa, analista de la Universidad de El Cairo, recordó en julio que ElBaradei, ganador del Nobel en 2005 por su labor en la Agencia Internacional de Energía Atómica, llamado por algunos premier de facto, fue uno de los instigadores del cuartelazo que acabó con el experimento islamista. Entonces, advirtió que “si fracasa, será un golpe para su vida política, pero si tiene éxito, posiblemente quedará garantizado su futuro como próximo presidente de Egipto”.