Opinión

No seamos injustos con los bancos 

 
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HSBC

Esta semana se realizará en Acapulco la Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México (ABM). Será el primer encuentro de los banqueros de México después de que las fuerzas económicas globales viraron hacia los nacionalismos.

Hace un año le pregunté en esa misma convención al gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, si un posible triunfo de Donald Trump estaba en los modelos de riesgo de Banxico. En aquel momento dijo que explícitamente no, pero implícitamente sí, pues todos lo teníamos en la cabeza.

Hoy Donald Trump gobierna Estados Unidos; el Reino Unido se prepara para dejar la Unión Europea; México alista su postura para defender al TLCAN —o detonar un modelo de comercio internacional alternativo— y Andrés Manuel López Obrador encabeza con solidez inusitada las preferencias electorales para las presidenciales del próximo año. Es un escenario muy distinto al de hace un año. Hoy nadie habla de las reformas estructurales. Ni de la ‘casa blanca’. A la gente le importa el precio de la gasolina, y vive en los vaivenes de la incertidumbre sobre su porvenir.

En medio de este escenario los bancos en México saldrán mañana a decirle al país que sus tasas de interés son competitivas, que compiten arduamente por cada tramo del mercado, que están listos para continuar invirtiendo, y que el crédito fluye como nunca hacia el sector productivo (de hecho, la semana pasada liberaron información diciendo que dieron más de dos millones 100 mil créditos a las micro, pequeñas y medianas empresas).

Yo creo que los bancos han hecho un gran trabajo. Quienes vivimos la crisis de 1994/95 y el quebranto bancario de los noventa sabemos que la banca de ahora ha sido garante de la estabilidad macrofinanciera. No obstante, parece que la credibilidad del sector sigue comprometida. En algunas encuestas en Twitter que puse en días recientes —no estadísticas, pero algo indican—, una gran mayoría de usuarios elige señalar la opción de que los bancos sólo les tratan como un ‘número’, o recomiendan huir de ellos. A HSBC le fue particularmente fatal en esta encuesta, mientras que Santander lograba el mayor porcentaje de gente opinando que su trato al cliente era como ‘de amigos’.

El problema de los bancos no es si otorgan suficiente crédito o si tienen buena tecnología para facilitarnos la vida,sino que son percibidos como parte del ‘sistema’, justo en el momento en el que crecen los discursos y los sentimientos antisistema. En buena medida, los bancos se tienen que preparar para luchar en dos frentes: contra las empresas fintech (que romperán los fundamentos de la industria) y contra juicios subjetivos —muchas veces injustos— que les descalifican ‘sólo porque sí’.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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