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Vladimir Putin, Narendra Modi, Dilma Rousseff, Xi Jinping y Jacob Zuma

El jueves pasado se publicó el PIB del primer trimestre de 2015. Como ya es costumbre, el dato se acompañó de revisiones a la baja en las estimaciones de crecimiento, tanto del Banco de México como de Hacienda. El crecimiento comparando contra el primer trimestre del año pasado fue de 2.5 por ciento. No es un mal resultado, comparando con toda esta administración, pero también con el promedio anual de los últimos dos sexenios. Es más, si lo vemos frente a lo que pasa en el resto del mundo hoy mismo, tampoco es tan malo, porque ya no queda ni rastro de lo que fueron los BRICS, y el mundo desarrollado también anda dando lástimas.

Pero, sin importar las cifras, la interpretación generalizada es que la economía mexicana no va bien. Y no ha ido bien por ya muchos años. Creo que la explicación de esta sensación tiene que ver con lo que ha ocurrido con las actividades que más empleos tienen, que no son a las que mejor les ha ido. Para verlo más fácil, dividí los datos que tenemos en tres períodos, que tienen que ver con las crisis: la nuestra de 95, y las dos de fuera, 2001 y 2009. En el primer período, 1993-1999, el PIB creció 3.1 por ciento promedio al año. En la segunda, de 2000 a 2007, fue de 2.7 por ciento; y en la tercera, de 2008 a la fecha, de 1.9 por ciento. La razón de este menor desempeño se explica fácil: mientras que la primera crisis fue nuestra, y la resolvimos vendiendo más al exterior, las otras dos fueron de nuestro principal cliente, y eso dificultó la recuperación. Sobre todo en esta última.

Sin embargo, las actividades con más empleos han tenido un comportamiento menos bueno. El principal empleador es el sector primario (agricultura, ganadería, etcétera). Hay ahí dsiete millones de mexicanos, y el crecimiento que han visto ha sido menor al del PIB. En los últimos seis años, promedian 1.2 por ciento. El comercio, que es el segundo empleador (5.5 millones) ha crecido más que el PIB total, pero cada vez con menos diferencia. La construcción, tercer empleador casi con la misma cantidad de personas, sólo se desempeñó mejor que el PIB total entre 2000 y 2007. En el último período, el crecimiento es prácticamente cero (por seis años). Si sumamos el sector llamado “servicios de apoyo a negocios”, llegamos a 54 por ciento del total de personas empleadas en el país, y este sector también ha tenido un desempeño peor que el PIB en los 21 años registrados.

Si ampliamos la mira a los sectores que agrupan a 74 por ciento de los mexicanos, las cosas siguen igual de mal, o peor. Son tres sectores más: otros servicios (que es sobre todo reparación y limpieza), gobierno y educación, con tres, 2.4 y 2.2 millones de personas cada uno. Mientras el PIB creció 3.1 por ciento en el primer período, el de estas siete actividades fue de 2.9 por ciento. Entre 2000 y 2007 el PIB total creció 2.7 por ciento, y en estas actividades 2.6 por ciento. Y en los últimos seis años el PIB total creció 1.9 por ciento, y en estos sectores 1.4 por ciento.

Pero en este primer trimestre de 2015 casi todas estas actividades de gran empleo tuvieron buenos resultados. Salvo educación, que no creció nada, las demás superan al crecimiento del PIB total, y cuatro de ellas crecen más de 4.0 por ciento: construcción, comercio, gobierno y agricultura (que llegó a casi 7.0 por ciento). Eso puede explicar, como ha dicho Enrique Quintana en estas páginas, que el PRI mantenga intención de voto elevada a pesar de la opinión sobre el gobierno. Es decir, aunque ciertamente las cosas no han ido bien por mucho tiempo para la mayoría de la población, este inicio de año les pinta mejor. Ya veremos eso, pero vale la pena tener en mente que el comportamiento diferenciado de la economía puede explicar mucho. Seguiremos con el tema.

Twitter: @macariomx

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