Opinión

No se es mexicano si no se ha comido en Vips


 
 
 
Fui a Vips desde niño. Recuerdo, en la Ciudad de México, el que se encontraba en Buenavista, que tenía en el techo una decoración muy peculiar, con unos tapices o dibujos que rememoraban a las vías del tren de la estación ferroviaria aledaña.
Cuando era adolescente inauguraron uno cerca de mi casa, en la esquina de las avenidas Cuitláhuac y Camarones. Ya más tarde, universitario, el de San Jerónimo era mi preferido.
Vips fue el arquetipo de la cafetería mexicana del último tramo del Siglo XX —incluso por encima de Sanborns— . Pero la llegada del año 2000 le representó un reto mayúsculo. Al mismo tiempo en que el paraguas al que pertenecía (Walmart de México) se convertía en la maquinaria más poderosa del comercio nacional, estas cafeterías sufrieron una transformación que nunca encontró una vocación definitiva y más robusta.
Vips fue presionada internamente dentro de Walmart por el modelo de precios bajos. En ese tenor, fue notoria su pérdida de calidad a lo largo de la década pasada, situación que fue parcialmente remediada con el relanzamiento su menú hace pocos años.
Pero la pérdida de tracción de Vips dentro de Walmart (situación que el viernes estalló al anunciarse la intención de la empresa de poner esa división de negocio a la venta), se explica, sobre todo, en el contexto de una sofisticación de la oferta culinaria, en donde empresas como Corporación Mexicana de Restaurantes (Red Lobster, The Capital Grille, Olive Garden, Wings, La Destilería), Grupo Gigante (Toks, Panda Express) y Alsea (PF Chang’s, Pei Wei, Italianni’s, The Cheesecake Factory…), han capturado el dominio definitivo de un segmento de clase media creciente.
Uno menos en el escenario. O uno más. Depende quién compre Vips. Sus ventas son pequeñas para Walmart (1.7 %), pero pueden ser grandes para otro grupo. Eso sí, ninguno que lo compre se salvará de una inversión mayúscula para renovar buena parte de los 364 restaurantes. A menos que quiera ir a un segmento verdaderamente más bajo; en cuyo caso lo que atestiguaremos será el deterioro de ese concepto fundado por la familia Arango hace más de 45 años.
¿Cuánto vale Vips? Si fuera seis veces el EBITDA sería cerca de 4,000 millones de pesos. Se siente caro.
Twitter: @SOYCarlosMota