Opinión

“¡No nos vayamos a quemar!” (parte dos)

Un secretario de Estado se dice complacido de conocer a una Pyme mexicana con un producto que ha sido considerado por el World Economic Forum como relevante para el desarrollo de la humanidad, certificado tanto en México como en el extranjero por diversos organismos y empresas privadas.

Al día siguiente se le propone que mandemos ese producto Pyme a África para contribuir a acortar la expansión del ébola y lo que contesta es que NO lo estima conveniente porque “No nos vayamos a quemar”.
Si estamos muy orgullosos, pero no a tal extremo.

Ese pasaje anecdótico refleja lo que es muy común en nuestro país: no confiamos en las soluciones, en la innovación mexicana y preferimos que sea una extranjera la que venga a satisfacer nuestras necesidades.
El Instituto Nacional Electoral y la banca establecida en México están trabajando de manera conjunta para que la credencial del INE pueda servir en parte para disminuir la gran cantidad de fraudes que se están presentando en la banca y que exigen el documento oficial.

Un investigador mexicano, al tanto de la vía por la que piensan hacerlo, desde ahora afirma que va a resultar muy caro y finalmente no será ni parcialmente útil para el reto. A cambio ofrece otra alternativa que, en realidad, representa una inversión marginal respecto a lo que se ha hecho y mínima respecto a lo que piensa invertirse en ese proyecto coordinado entre la banca y el INE.

Quién tiene, o dice tener la salida a ese reto multimillonario para contribuir a evitar tanto fraude en el sistema bancario nacional, es el científico e investigador Carlos Hernández, doctor en estadística por la Universidad de Cornell, fundador y director de la Facultad de Ciencias en la Universidad de Colima, fundador del Instituto de Innovación y Desarrollo Tecnológico de esa universidad, miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 2, profesor en Cornell y Arizona State University, entre otros cargos y funciones.

En el INE no se le asigna cita para presentar su proyecto; en la banca se desconoce su posible aporte.

Actualmente se estudia patente para una propuesta realizada por el doctor, para abatir la 'piratería' y sostiene que con la credencial del INE es posible atajar fraudes bancarios y con el uso actual de la credencial electoral pero también poner un alto a la duplicación de estas credenciales, y evitar la suplantación de identidad.

Es decir, el investigador asegura que un policía, aún el de más bajo rango, pudiera saber en cuestión de segundos, como también podría hacerlo un empleado bancario en ventanilla, si la persona que presenta esa credencial de elector para identificarse es quien dice ser.

Entre decenas de innovaciones, este investigador cuenta también con un sistema que ya opera en la ciudad de Monterrey y que permite que cualquier usuario de la red de transporte en esa ciudad sepa con certeza de segundos qué tan distante está en llegar el camión que quiere abordar. El sistema opera en esa ciudad sobre mil camiones públicos.

También tiene un sistema que permite a cualquier consumidor saber si la bebida que piensa adquirir es o no original, lo que pudiera abatir la falsificación de alcoholes y de prendas de vestir incluso.

Claro, es mexicano, [razón] suficiente como para poner en duda la efectividad de sus soluciones. ¡No nos vayamos a quemar!

Correo: dirección@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ