Opinión

No hay que bajar la guardia en las zonas turísticas

 
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Huatulco. (TripAdvisor)

En estos días uno de los temas presentes en las mentes de los mexicanos es el turismo y no es para menos. Las cifras reportadas de ocupación hotelera son sorprendentemente altas y el turismo representa oportunidades de empleo e ingreso para millones de mexicanos. Por ello el artículo de la semana quiero dedicarlo a compartir datos poco conocidos de esta industria y hacer una invitación a no bajar la guardia en materia de seguridad en las zonas turísticas.

Empiezo por señalar lo difícil que es contar con cifras agregadas de este sector dado que por su propia naturaleza involucra actividades que van más allá de los hoteles y los restaurantes (que sólo representan una cuarta parte del valor agregado de la actividad turística). Si uno quisiera encontrar en el Sistema de Cuentas Nacionales -que es el marco conceptual más desarrollado para integrar la información sobre el funcionamiento de la economía- cifras sobre el sector turismo, se encontraría con dificultades dado que el turismo involucra muchas actividades, además de los hoteles y restaurantes, tales como el transporte, agencias de viaje, servicios de salud, comercio, artesanías, etcétera, en las que adicionalmente, como en los restaurantes, es preciso diferenciar el consumo de los visitantes del consumo de los residentes del lugar, dado que este último no forma parte de la actividad turística.

Por ello el Inegi y la Sectur decidieron integrar una cuenta satélite que permitiera contar con información de la contribución del sector turismo a la economía nacional siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de Turismo.

De la última información publicada por el Inegi se infiere que este sector representa 8.7 por ciento del valor agregado de nuestra economía y que de esta industria dependen 2.3 millones de puestos de trabajo remunerados, cifra cercana a la que representan los empleos de toda la inversión extranjera directa en nuestro país.

De la misma información se desprende que el consumo turístico interno, el realizado por residentes de nuestro país, representa 85.2 por ciento, mientras que el consumo turismo receptivo, el realizado por residentes en el extranjero, representa 14.8 por ciento. No obstante la gran diferencia entre el consumo turístico interno y el receptivo, es importante señalar que están creciendo a tasas muy distintas, el consumo turismo receptivo está creciendo 28.8 por ciento, mientas que el consumo turístico interno lo está haciendo a tasas cercanas a 1.0 por ciento. Difícilmente podemos encontrar una actividad económica creciendo a una tasa como la que está creciendo el turismo receptivo en nuestro país.

Por ello cobra especial relevancia el reporte del Foro Económico Global (WEB) denominado Travel & Tourism Competitiveness Report 2017, donde México avanzó del lugar 30 al 22, pero donde ocupa el lugar 113 de 136 países en el rubro de seguridad. Para reforzar la importancia de este tema vale la pena señalar que el turismo receptivo es más sensible al tema de la inseguridad, dado que casi dos terceras partes viene a México por vacaciones.

No hace falta mucho análisis para ver las oportunidades y amenazas que representa trabajar en este tema.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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