Opinión

Netflix o el poder de una visión

 
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ME. Netflix sin fronteras será una realidad… en la UE.

El número mágico. Recientemente Netflix llegó a un número mágico: 100 millones de cuentas (que no de clientes o usuarios, pues hay varios usuarios en cada cuenta) y, para fines de este año más de la mitad de sus cuentas estarán fuera de Estados Unidos, y además está presente en más de 190 países… (pensemos que la ONU tiene 193 estados miembros).

A mi me gusta mucho Netflix, es de esas cosas que no tuve durante décadas y que ahora se ha vuelto imprescindible, a veces me pongo a pensar cuando mis nietos me dirán: “Entonces que abuelito, querías ver un capítulo de una serie, ¿y tenías que estar en tu casa el martes a las 8 pm? Y si querías ver el siguiente capítulo, ¿podías hacerlo hasta el siguiente martes? (una semana después) Y aparte por cada 2 minutos de cada capítulo, ¿te recetaban uno de comerciales? ¡Qué tiempos viviste abuelito!” Sí, ahora las series completas las puedes ver “de un jalón” (el famoso “series binge viewing”, algo así como “atracón de series”).

El fundador de Netflix (y su director actual) Reed Hastings era suscriptor de BlockBuster (como casi todo el mundo en la década de los 90’s ), la leyenda dice que un fin de semana sacó la película Apolo 13, se le olvidó devolverla (la dejó en un closet) y, cuando la entregó le cobraron cuarenta dólares de multa (quizá debió haberla comprado ahí mismo, quizá no se podía), entonces empezó a concebir la idea de Netflix (el incidente, sin duda, se presta a reflexionar sobre lo que son capaces de hacer los clientes insatisfechos…).

Y ahí es donde entra la visión. Hastings se daba cuenta que el futuro ideal sería cuando vía Internet (por el llamado streaming, conocido en español como “transmisión o descarga continua”, que es la distribución digital de contenido multimedia, donde el usuario utiliza (ve) el producto (la película) conforme se va descargando) uno pudiera “bajar” una película; sin embargo, la tecnología no estaba lista, no había entonces suficiente cobertura de banda ancha para poder hacerlo (Netflix inició actividades en 1997), ni tampoco tantos dispositivos “móviles” (smartphones, tablets) como hay actualmente. Pero Hastings se empezó a preparar para el futuro; tenía muy clara su visión.

Empezó por el nombre, Netflix (“Net” significa que tiene que ver o está relacionado con Internet y “Flix” slang derivado de “flicks” término que describe las películas, el cine) por lo tanto, y a pesar de que el negocio no empezó como es hoy, el nombre ya externaba la visión deseada (Películas descargables vía Internet).

Hastings había estudiado Matemáticas y Computer Science, inició el negocio como un servicio de renta de películas vía correo, las películas eran en formato DVD (más fáciles de transportar, menos susceptibles a descomponerse que lo que eran los casetes VHS, y con mayor calidad y más opciones —lenguaje, subtítulos, entrevistas, etc—) pero siempre monitoreando muy bien el entorno y desarrollando las capacidades para poder llegar a su visión; quizá la capacidad más importante haya sido el desarrollo de su software, un sofisticado sistema de recomendaciones de películas y series, muy personalizado para cada uno de los perfiles (usuarios) que tienen sus clientes, recordemos que un cliente puede tener varios usuarios (que normalmente son los diferentes miembros de la familia) este software es capaz de conocer muy bien los gustos de cada persona y, en consecuencia, hacerle recomendaciones muy acertadas.

La oferta de Blockbuster. El gigante de la renta de películas en la década de los 90’s era sin duda Blockbuster, que rentaba estrenos cobrando una tarifa por película y multa por retrasos en la devolución, en ese momento Blockbuster tenía 5 mil 194 locales en Estados Unidos, un dato impresionante: el 70% de la población de ese país vivía a menos de 10 minutos en auto de un Blockbuster, pero el futuro era el streaming, y Blockbuster, con su modelo de negocio, muy exitoso, para las características del entorno de entonces, no lo vio… Es muy impresionante que los dueños de Netflix le ofrecieron toda la empresa (en 50 millones de dólares) a Blockbuster y este último no aceptó. El valor actual de Netflix (junio de 2017) es de 63,000 millones de dólares (actualmente hay rumores de que Apple quiere adquirirla…). Cada semana “entregan” mil millones de horas de contenido por semana.

Una reflexión. Este hecho nos ofrece una excelente oportunidad de hacer una reflexión: el entorno cambia y hay que estar muy pendiente de dichos cambios, pues si no los prevenimos y nos preparamos, puede sorprendernos e incluso aniquilarlos; aquí el cambio fue en tres vertientes: 1) la cobertura de Internet banda ancha, con mayor capacidad para descargar videos aumentó considerablemente 2) cada vez hay más personas que tienen dispositivos inteligentes, sean smartphones o tablets y 3) la tecnología para descargar videos (el famoso “streaming” antes mencionado) ya funcionaba sin problemas. Y entonces nos encontramos que, lo que era una enorme ventaja para Blockbuster (tener 5 mil 194 locales) para estar cerca de los clientes, se volvió una carga, los clientes ya no tienen que ir por la película, corriendo el riesgo de que no esté; no, ahora la descargan desde su casa (o desde donde estén) y si la película está en el catálogo, siempre estará disponible.

En 1987, con una verdadera visión profética, Stan Davies escribió un libro: “Future Perfect” (Futuro perfecto) (Basic Books, Estados Unidos, 1997) donde afirmaba que los servicios en el futuro tendrían 4 características:

1. Desde cualquier lugar
2. A cualquier hora
3. La materia no es relevante
4. Están hechos a la medida y en serie, al mismo tiempo

Netflix logró cumplir cabalmente esta profecía; su servicio se puede demandar desde cualquier lugar, muchas de sus películas se pueden bajar temporalmente, lo que permite verlas en lugares sin WiFi, a cualquier hora del día o de la noche (no era el caso con Blockbuster), la materia no es relevante (son Bytes, que viajan por la red, a la velocidad de la luz), no hay intercambio de moléculas (como en el caso de Blockbuster hay que recoger y devolver el videocasette) y están hechos a la medida y en serie al mismo tiempo, es decir el usuario pide lo que quiere, cuando quiere y en donde quiere, ayudado por las recomendaciones de Netflix, pero ese pedido (y su consecuente entrega) son hechos de una manera estandarizada, en serie.

Las enseñanzas. Netflix nos enseña que tener una visión muy clara (que toma en cuenta lo que sucede en el entorno, incluyendo los avances tecnológicos y las variaciones en los gustos de los consumidores) nos aumenta sustancialmente las probabilidades de tener éxito…

* El autor es Profesor del Área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) y Director de programas In-Company en la misma institución.

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