Opinión

¿Neta son monopólicos Bancomer, HSBC, Scotiabank, et al.?

No se puede comprender el convenio que firmaron ayer la comisionada presidente de la Cofece, Alejandra Palacios, y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, si no hubiera alguna presunción o indicio de que los bancos más importantes del sistema financiero son monopólicos, oligopólicos o realizan prácticas monopólicas relativas o absolutas de alguna magnitud en alguna parte del espectro de los servicios financieros que prestan. Si yo fuera banquero, ayer me habría preocupado; y si lo fuera de uno de los seis grandes bancos del sistema financiero (Bancomer, Banamex, HSBC, Banorte-Ixe, Scotiabank y Santander), me habría preocupado un poco más.

Ni Palacios ni Carstens se chupan el dedo. Ambos saben que los bancos harán dos cosas a partir de este momento: (1) movilizarán sus estrategias de precios (comisiones, principalmente), y productos (créditos estandarizados), para hacer ver que a cualquier jugador acreditado en el sistema no se le están imponiendo barreras de entrada artificiales; y (2) prepararán a sus equipos de abogados y economistas para justificar anticipadamente que no hay concentración y que no se realizan prácticas monopólicas en el sector.

Puede que los bancos tengan razón, y que las investigaciones que se detonen tras el acuerdo firmado ayer (que cuenta con “todo” el apoyo del instituto central) deriven en fútiles conclusiones que no impliquen más que recomendaciones de tercer o cuarto orden (es decir, no multas grandes, ni nada por el estilo). No obstante, esa no parece ser la apuesta de Banxico, sobre todo luego de escuchar las palabras de Agustín Carstens y de haber atestiguado encontronazos recientes con la banca, como aquel derivado del “Reporte sobre la condiciones de competencia en el mercado de emisión de tarjetas de crédito” (en el que se documentaba, por ejemplo, que el rendimiento sobre los activos de la banca en México era tres veces mayor al que obtenían en países como Estados Unidos), emitido hace menos de un año.

¿Qué quiere Banxico? Aparentemente anhela legitimar, a través de la Cofece, sus apreciaciones respecto de ciertos comportamientos oligopólicos en la banca mexicana. A su vez, la Comisión tendrá jugosos insumos y “asesoría” para llegar a sus conclusiones y emitir sus recomendaciones, algo que le urge a la señora Palacios dada su muy patente ausencia en el escenario público nacional. Es decir, aquí Banxico y la Cofece llevan las de ganar. Y el consumidor también, pues de lo que se derive de este acuerdo no podrán venir sino apretones a los bancos para cobrarnos menos comisiones, y emitir productos más competitivos.

Se ha sembrado la semilla del árbol cuyos frutos implicarán bancos menos pomposos y consumidores mejor atendidos en el mercado del
crédito. A ver.

Twitter: @SOYCarlosMota