Opinión

Necesitamos más empresas como Vesta


 
Recuerdo observar, cuando volaba en la zona centro del país, la configuración del suelo desde un avión. Hace diez años era sustancialmente diferente a lo que se mira ahora. Mientras antes se apreciaban dispersos los usos de la tierra, ahora se nota que cada metro cuadrado cuesta. Esto es particularmente cierto cuando uno mira desde el cielo a Querétaro, Guanajuato o Aguascalientes. Cierto: aún no se observan cuadrículas perfectas como en Japón o Suiza, pero vamos en la dirección correcta.
 
 
En la reconfiguración de los usos de la tierra en México no únicamente cuenta el mejor aprovechamiento agrícola, sino el industrial. Con notoriedad, el país avanza en la edificación de parques industriales, centros de distribución, terminales logísticas…
 
 
Una de las empresas que más aceleradamente contribuye a esta reconfiguración industrial es Vesta, una corporación inmobiliaria que cuenta con más de un millón de metros cuadrados de área arrendable repartidos en más de 85 naves industriales. Esta empresa se hizo pública recientemente para financiar sus planes de crecimiento.
 
Pienso que no pudo ser mejor la noticia de Vesta la semana pasada, cuando anunció que desarrollará, para Nissan, un nuevo parque de proveedores que estará aledaño a la planta que actualmente construye esta firma en Aguascalientes.
 
 
Dijeron Vesta y Nissan que este parque de proveedores tendrá: “un costo de 57 millones de dólares durante la primera etapa. Inicialmente, tendrá siete proveedores distribuidos en 5 edificios sobre 152,800 metros cuadrados de construcción, con una superficie de 57 hectáreas, y con el potencial para ampliarse en el futuro. Actualmente, se encuentra instalado POSCO (empresa proveedora de hojas de acero) y próximamente se construirá el edificio para las operaciones de Postventa de Nissan, entre otros.”
 
La última vez que pasé por Aguascalientes el desarrollo de la planta II de Nissan se veía a toda velocidad. Decenas de vigas y trabes eran colocadas en lo que será un lugar icónico de nuestro desarrollo. Muero de ganas de regresar este semestre para atestiguar la configuración de uno de los complejos industriales más relevantes que habrá en México. Vesta es fundamental en este desarrollo.