Opinión

Natural, pugna por el poder: panistas

  
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Los diputados Jorge Carlos Ramírez Marín y Federico Döring, durante la sesión ordinaria en la Cámara de Diputados. (archivo/cuartoscuro)

No hay división, lo que hay es un proceso democrático. Así, en esos términos, varios legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) coinciden en calificar el proceso interno que vive su partido rumbo a la definición del candidato o candidata que abanderará la causa azul en la elección presidencial de 2018, donde en general ven como algo natural la pugna por el poder, y donde, hacia afuera, la opinión pública percibe como un momento de desgaste, de división, de pugnas, de insidias, de rumores, de golpes bajos y fuego amigo en la familia panista.

“Yo no veo que sea un tema de división. Yo creo que nuestro partido es un partido vivo, es un partido con fuerza viva, la caballada está robusta, tenemos mucha tela de dónde cortar, tenemos excelentes perfiles. Y creo que eso es característico de los partidos democráticos, el que haya contiendas internas, que haya ideas, que haya propuestas, que haya una pugna legítima y que haya una aspiración legítima para un cargo tan importante. Seguramente recuperaremos la Presidencia de la República y por eso hay tanto ruido”, dice al respecto el diputado del blanquiazul, Jorge Triana, presidente de la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias.

“Yo creo que la política es de coyuntura, es de tiempos. Yo creo que son los tres que están en su mejor momento, los tres tienen características que nos pueden llevar al triunfo. A esta lista hay que sumar a Ernesto Ruffo, que también ya externó su interés en algún momento y creo que estos tres o cuatro elementos son excelentes perfiles y con cualquiera de ellos podemos ganar”, argumenta sobre el tema el legislador.

En la militancia partimos del supuesto de que no son los tiempos para definir candidatos, y las reglas que se aplican en su momento, que es el año que entra, son las que ya están. En ese sentido hemos dado seguimiento a las expresiones de uno y de otro aspirante, pero en parte con prudencia y dando reserva en el tiempo, porque no son los momentos, ni para el partido ni para los que vayamos a votar en la elección del 2018, opina la diputada federal por Querétaro, Guadalupe Murguía Gutiérrez, también vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

“Hay legítimas aspiraciones de unos grupos y otros, y así se han manifestado quienes quieren participar, donde lo más importante es la unidad del partido, y cuando esto sucede es válido que ellos expresen su legítima aspiración, pero estimo que llegado el momento se buscarán acuerdos y saldremos juntos”, agrega.

Federico Döring Casar, vicecoordinador de Debate Parlamentario, tampoco comparte visiones que hablan de división o conflictos internos en su partido. “Evidentemente, cuando hay una contienda interna, hay efervescencia política entre la militancia. Surgen voces distintas, pero eso es normal en un proceso democrático”, y cierra su comentario con un dicho popular en el sentido de evitar “que la sangre llegue al río”.

En esos mismos términos se expresaron otros legisladores de la
bancada albiazul en la Cámara Baja, y agregan que en este proceso no hay por qué preocuparse o espantarse, pero lo cierto es que los analistas vislumbran acciones que van más allá del desgaste natural que un proceso de auscultación interna les pueda provocar, y en este caso los panistas parecen haber olvidado el similar proceso que vivieron rumbo a la elección presidencial en 2012, donde no sólo hubo división, sino que las heridas provocadas en ese camino jamás cerraron y, por el contrario, hoy parecen abrirse de nuevo para regocijo de sus rivales.

En fin, aseguran que la calma regresará con la celebración de su Consejo Nacional, el 11 de diciembre próximo, y adelantan que de ahí saldrán fortalecidos, unidos, pero es un hecho que no todos quedarán contentos.


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