Opinión

Naftexit y los tres amigos

 
1
 

 

TLCAN. (www.emaze.com)

¿Desintegración de Norteamérica? Inimaginable. ¿Interrupción del proceso de integración que es el NAFTA que permitió la creación de una de las regiones económicas más dinámicas en el mundo? Nunca sucederá. ¿México sin un tratado –una 'relación especial'– para productos y servicios de exportación?

Jamás, nunca lo permitirían los grandes capitales y las empresas trasnacionales que se han beneficiado del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Argumentos similares se lanzaron al aire durante todo el proceso de debate del Brexit, con resultados del referéndum que sorprendieron a todos aquellos que le apostaron a la lógica de los electores que seguramente comprenderían el impacto nacional e internacional de que Gran Bretaña saliera de la Unión Europea. Y, sí, los resultados han sido verdaderamente catastróficos desde el punto de vista económico, financiero, político y de seguridad nacional, literalmente cumpliendo con todos los pronósticos negativos de aquellos que estaban en contra del Brexit y que hicieron un llamado a gritos para considerar el impacto de votar a favor.

Y aun así, aquellos que votaron a favor del Brexit argumentando que el orgullo nacional, el potencial de grandeza que le espera a Gran Bretaña y, sobre todo, el mejor control sobre las fronteras y el proceso migratorio, eran razones suficientes para abandonar la Unión Europea.

Y desafortunadamente estos argumentos son similares a los que usa el candidato republicano Donald Trump para atacar al NAFTA y la integración de América del Norte. Y aun el fallido candidato demócrata Bernie Sander, con la excepción del argumento de la migración, también alborotó a sus seguidores con la idea de renegociar el NAFTA.

Claro que el acuerdo de la Unión Europea y el NAFTA son criaturas muy diferentes, ya que el primero es un mecanismo de integración política, económica, comercial, financiera y migratoria, creando estructuras supranacionales con la posibilidad de imponer políticas públicas que no necesariamente responden a los intereses o la voluntad de los ciudadanos de los países miembros.

En el caso del NAFTA o TLCAN, la integración de Estados Unidos, Canadá y México tiene un enfoque netamente comercial, en donde más que un acuerdo con impacto trilateral es un tratado que permite crear sinergias y facilitar y ordenar la relación bilateral de México y Canadá con Estados Unidos.

Y es este esquema, la fortaleza y la debilidad de NAFTA hacia el futuro.

Por una parte, es un acuerdo que permite que los tres países adapten la relación bilateral a sus necesidades políticas y electorales y obviando el tema migratorio. Pero en un mundo en donde los acuerdos comerciales y la inmigración se convirtieron en el chivo expiatorio de todos los males de la globalización, la estructura del NAFTA también en cualquier momento podría ser su tumba.

Ante este panorama, las imágenes del presidente Enrique Peña Nieto y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, corriendo juntos, además de que se usó la visita oficial para declarar que mexicanos ya no necesitarían visa para viajar a Canadá, tiene un valor indiscutible de proteger la integración de América del Norte.

A partir del 1 de diciembre, los mexicanos ya no tendrán la necesidad de tener una visa para poder viajar a Canadá. En conferencia en la sede del Parlamento canadiense, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, dio el anuncio de esta medida y de que las autoridades migratorias de ambos países trabajarán juntas para que se lleve a cabo. Recordemos que el ex primer ministro del ala conservadora, Stephen Harper, implementó la visa canadiense en 2009.

Y aunque sería un error tratar de defender públicamente el NAFTA por la situación electoral en Estados Unidos y el ambiente antitratados, Estados Unidos es el principal mercado de exportación de Canadá y México. Las estabilidades de los tres países dependen del NAFTA, así de sencillo.

Pero lo que sí se puede en esta reunión entre los tres amigos es recordarle a todos lo que serían Canadá, México y Estados Unidos ante la posibilidad de un Naftexit.

Twitter: @Amsalazar

También te puede interesar:
La negociación con la insurrección
It´s the corruption stupid
Izquierda dividida será vencida