Opinión

NAFTA a la N, lección Brexit

 
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Integración de América del Norte

Estos días de desconcierto global se hacen más angustiantes ante el vacío de liderazgos en el mundo que le den rumbo y certidumbre a la situación. El vacío de figuras políticas, sociales y empresariales que pudiesen contener lo que la mayoría de ingleses rompió el jueves pasado. Tony Blair, Felipe González, Françoise Mitterrand y tantos otros creyeron en el futuro de Europa unida, pero no supieron cómo distribuir, comunicar, hacer patentes los beneficios que esa unión tenía para las mayorías. El orden mundial cambió hace ocho días, pero no sabemos en qué dirección nos llevará.

Justo ahora están reunidos los mandatarios de Canadá, Estados Unidos y México, revisando la coyuntura mundial, pero sobre todo –espero– definiendo acciones concretas para hacer de nuestra región un ejemplo vivo de mayor integración económica y social.

En un magnifico artículo, el lunes Jesús Silva Herzog-Márquez sintetizó lo que ocurrió durante décadas. Parafraseando su columna, la Unión Europea fue liberalismo sin legitimidad; libertad sin cohesión; libre mercado sin representatividad; desarrollo sin equidad; un logro económico vacío, sin pasión, sin una nueva narrativa que le diera sentido de pertenencia a jóvenes y viejos.

Ese es el enorme reto que tienen nuestros tres países. Trudeau, Obama y Peña Nieto no serán capaces de darle este rumbo, el de una nueva y mayor integración de nuestras naciones; no es algo que puedan hacer solos. Tampoco serán los empresarios. Si bien podríamos ser la región más competitiva, para ello se requiere de una agenda social de mayor calado aún que aquella que demanda una mayor integración comercial.

Mejor y más eficiente regulación, cruces fronterizos, seguridad, infraestructura, serán inútiles si no somos capaces de amalgamar nuestras sociedades en una visión regional distinta, fresca, poderosa, compartida; acompañada de políticas sociales que borren las profundas inequidades que van de Alaska a Chiapas. ¿Quiénes y cómo definen los términos y ponen en práctica una transformación de este calado? ¿Hay quien esté pensando en ese horizonte? Más bien parecería que las élites en nuestras tres naciones están ahogadas en problemas domésticos que son incapaces de resolver.

Twitter: @julio_madrazo

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