Opinión

Nadie sabe, nadie supo

Es increíble que a casi un mes del cierre del tramo elevado de la Línea 12 del Metro, la obra más importante y costosa del gobierno de Marcelo Ebrard, estamos exactamente como al principio: nadie sabe nada, nadie es responsable de nada, nadie asume los costos y no hay denuncia alguna. La consecuencia más importante del ‘dorado’ megaescándalo es la destitución del director del Proyecto Metro, Enrique Horcasitas, responsable de la obra.

Marcelo Ebrard sigue guardando un sospechoso silencio, cuando es el principal responsable de la fastuosa Línea 12. Sin embargo, ya comenzaron a asomarse tímidamente algunos de sus incondicionales para tratar de lavarle la cara.

Es el caso del diputado local, Vidal Llerenas, quien ya comenzó una débil defensa de su jefe político. Pidió ejercer su derecho de réplica en mi programa de radio en MVS para cuestionar a la Secretaría de la Función Pública por dar tratamientos distintos a problemas similares en el Distrito Federal y el Estado de México.

Llerenas argumenta que en las auditorías de 2009 y 2013 la Secretaría de la Función Pública hizo llamadas de atención al Estado de México por no comprobar gastos con recursos del Fondo Metropolitano y no pidió su devolución. Para el diputado Llerenas el problema es que la función pública cuestionó el gasto sin comprobar de 489 millones de pesos por parte del Gobierno del Distrito Federal, lo hizo público y no dio a conocer un pliego de responsabilidades.

Bajo esa lógica, el problema no es que se hayan gastado indebidamente 489 millones de pesos, sino que se haya dado a conocer y se pida a devolución del dinero.

En la entrevista, Llerenas nunca pidió que Marcelo Ebrard dé la cara y rinda cuentas. Tampoco mencionó siquiera a otro miembro de su grupo político involucrado hasta los codos: Mario Delgado, exsecretario de finanzas en el gobierno de Ebrard, quien conoció el manejo del presupuesto para la Línea 12. Hoy, Mario Delgado es senador de la república y presidente de la comisión del Distrito Federal. Ni por eso se ha atrevido a mencionar el escándalo. ¿Calladitos se ven más bonitos?

Por cierto…

Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, el depuesto presidente del PRI en el DF y de obscurísima reputación, por cierto, fue acusado de haber tejido una red de prostitución y trata de mujeres en las mismísimas oficinas del partido y con dinero público. Él mismo dice en su defensa que esa acusación no es nueva. Allá por 1993 se le acusó de lo mismo en la prensa. Pero hoy se sabe que en el año 2010, una empleada de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal estuvo a punto de caer en las redes de Cuauhtémoc Gutiérrez. La mujer fue a solicitarle empleo y salió corriendo, escandalizada por la propuesta que le hicieron para prostituirse. Dice la versión que llegó a la PGJDF, que entonces encabezaba Miguel Ángel Mancera, a denunciar el asunto y por alguna razón no pasó nada.

Hasta el lunes.