Opinión

Nadie es imposible

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, la melancolía devoraba el corazón de Gil (¿Cómo sienten la frase?, sin albur). En un estado de suspensión de la incredulidad, o sea, Gamés ya es capaz de creerlo todo, leyó las declaraciones de José Luis Abarca Velázquez, presidente municipal de Iguala en relación a los actos violentos en los cuales murieron seis personas, entre ellas normalistas y miembros de un equipo de futbol, Los avispones: “no tuve conocimiento de hechos violentos la madrugada del 26 y 27 de septiembre”.

Abarca Velázquez, abarca poco. El edil no se enteró de los muertos porque estaba en una fiesta en honor de su esposa María de los Ángeles Pineda, quien horas antes había pronunciado su discurso como presidenta del DIF local. ¿Tons que, Vieja, movemos el bote? Us, yo diría que sí, Pepe. Y la música interpretada por Collage y La Luz Roja de San Marcos toca y toca y, obvio, así no se oyen los balazos.

A alguna hora de la noche y de la fiesta, el jefe de Seguridad Pública, Felipe Flores, le informó al señor Abarca que un grupo de normalistas encapuchados de la Normal de Ayotzinapa realizaba desmanes y disturbios en plena calle. El edil dice que respondió: “No quiero que los vayan a golpear. Ya conocemos a esos muchachos siempre están tratando de que las autoridades caigan en sus provocaciones”. A juzgar por los resultados, señor Abarca, desoyeron sus órdenes.

Gilga no ve cómo pueden desaparecer 58 personas sin que haya ocurrido una matanza salvaje, o una redada de rompe y rasga. Ya en serio ¿No es hora de que el gobernador Ángel Aguirre empaque sus efectos personales y se retire a sus habitaciones, o al juicio que le corresponda enfrentar?

Por cierto, los normalistas de Ayotzinapa son rufianes, pandilleros, cadeneros, muchos de ellos deberían estar en la cárcel, pero para eso hay que acusarlos, presentarlos ante el Ministerio Público y probar sus delitos (¿Cómo ven al jurisconsulto Gilga?). En fon. Un presidente municipal que no se entera de una balacera porque está en un baile.

Nadie es imposible.

¿Y la Cheyenne, apá?

Gil leyó con los ojos de plato el caso del coordinador de Protección Civil de Los Cabos, Baja California Sur, al que se le encontraron en su casa innumerables mercancías producto del saqueo. El jefe de Protección Civil se dio gusto a la hora de la rapiña después del paso del huracán Odile. La policía encontró en la casa de Joaquín Tellez Álamo, de 48 años de edad, una motocicleta nueva, cinco tablas para planchar, un aparato de música, cinco cafeteras, tres reproductores de dvd, 60 cajas de juguetes, dos raquetas, cinco mangueras, dos tablas de playa, una bicicleta para niña con cabeza de dinosaurio, ocho películas, juegos de vajilla, limpiaparabrisas para coche, y una patineta, entre muchos otros objetos robados durante los saqueos de las tiendas en Los cabos.

Gil quiere imaginar lo que pasaba por la cabeza del encargado de proteger a la población de Los Cabos después del huracán durante los saqueos: esta moto, me la llevo, me será muy útil para cuidar velozmente a las personas; cinco burros de planchar, nunca sobran; si se trata de raquetas, hay que tener la parejita; ah, lo que me faltaba, habría pensado el señor Téllez: una bicicleta de niña con cabeza de dinosaurio, perfecto; unas ocho películas, yo hubiera querido veinte, pero ocho es buen número para empezar una colección; vajillas, lo que estaba necesitando, me las llevo.

La verdad, a Joaquín le faltaron cubertería, blancos, incluyendo toallas, una batería de cocina y jabones, en fon, cosas de mucha utilidad. ¿Y la cheyene, apá? Ah, la condition humaine. Sí, Gilga no enumeró las mangueras (no empiecen). Un jefe de Protección Civil que encabeza los saqueos. Nadie es imposible.

Dos dedos de frente


Yoloxóchitl Bustamente, directora del Instituto Politécnico Nacional ha logrado lo imposible: crear de la nada un movimiento estudiantil de protesta. Gil jura y perjura que la señora debería estar escondida en un clóset.

Se los dijo Gamés, pero no le hicieron caso. El bueno era Efrén Parada o bien Martínez Castuera, candidatos naturales a la dirección de IPN. Resultado: 34 escuelas del Poli están en huelga y rechazan el nuevo reglamento interno y los planes de estudio.

Gamés imagina la sensibilidad política de la señora Bustamante: Efrén, me gustaría un nuevo reglamento, de ser posible que irrite a maestros y alumnos; sobre todo, que indigne a la comunidad del Poli de pe a pa. Ah, y nada de averiguaciones, lo escribimos y lo ponemos en marcha a la voz de ya, aquí en el Poli las cosas se hacen rápido.

Al presidente Peña Nieto y a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, la noticia les habrá caído de maravilla. Señor presidente, el Poli en pleno está en huelga, saldrán a las calles, se unirán la CNTE y el SME a su causa, y marcharán el 2 de octubre apoyados por la UNAM y la UAM. Muy bonito.

A veces, dos dedos de frente son mucho, pero también poco, casi nada. Una académica que fabrica un movimiento estudiantil de protesta en unos cuantos días. ¿Lo ven? Nadie es imposible.

La máxima de Baltasar Gracián espetó dentro del ático de las frases célebres: “es desgracia habitual en los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa”.

Twitter: @GilGamesX