Opinión

Nada es imposible

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensaba en comunicarse con los muertos. Si los legisladores perredistas se comunican y hablan con Lázaro Cárdenas, Gamés bien podría comunicarse con personajes que le interesan. Gil le va a invitar un café en la casa de usted al gran vate Amado Nervo y al pintor Julio Ruelas. Todo aquel que así lo desee podrá hablar con su muerto favorito. ¿Quién viene a cenar hoy, cariño? Don Guadalupe Victoria, prepárale los chiles toreados que tanto le gustaban.

Los legisladores del PRD realizaron el nuevo funeral de Cárdenas en San Lázaro, arrastraron un busto pesadísimo, blandieron cartones con la efigie de Tata Lázaro y, con el rostro desfigurado por el dolor, dieron por muerto al petróleo mexicano. Coronas fúnebres, flores blancas, la tribuna invadida. El director de Pemex, Emilio Lozoya, ha dicho que la reforma energética es un avance de la obra de Lázaro Cárdenas. Tampoco exageremos, Emilio, la reforma energética no es el mal que Liópez y Cárdenas venden a gritos en el mercado de la vida pública, pero tampoco es la tierra prometida que los voceros de Peña Nieto se empeñan en vender en la agencia de automóviles en que muchas veces convierten a Los Pinos. Según estos últimos, en unos años todo será prácticamente regalado en México. Por unas cuantas monedas tendremos luz de gran calidad; por otras monedas, la gasolina fluirá en ríos domésticos a precios de risa loca.

Ópera prehispánica

Gil detesta desviarse de sus claros objetivos periodísticos, mju, pero mientras buscaba notas, netas y natas de la energética cayó en una oquedad. Xochicuicatl cuecuechtli es un tipo de cuícatl, un canto náhuatl que habla sobre la naturaleza, el rito de la fertilidad y las flores en un tono simular al albur, se le ha llamado la primera ópera náhuatl. Gil lo leyó en su periódico Reforma. Gamés se frotó los ojos y se sobó los lóbulos de las orejas rebasado por la idea de una ópera de los mexicas que además se cuenta en tono de albur. ¿No es un poco demasiado? ¿No merece este asunto monumental olvidar de momento la energética? (Gamés conoció de joven a una mujer a la que le decía La Energética).

“Un cuícatl es algo que implica movimiento, texto, música y varios tipos de actividades que hoy llamamos artísticas”, explicó José Navarro, director musical del espectáculo. Gil pensó que si Giuseppe Verdi hubiera conocido el cuícatl se habría desvanecido de placer y La Traviata se escenificaría en náhuatl. Caracho. El canto de los protagonistas es difícil de clasificar como ópera, pero también lo es para quien no está familiarizado con el náhuatl, explica en su nota Lourdes Zambrano de su periódico Reforma.

Por fortuna, Gil está más que familiarizado con el náhuatl pues lo aprendió desde pequeño en Cambridge y lo habla sin acento. Oigan esto: inpan yoteo tlaquiac tlerica ammo huizte. Traducción: ya se hizo tarde, ¿por qué no han llegado? La frase pregunta por los legisladores perredistas que arrastraban el busto del Tata. Aigoeeei: se vale cerrar la boca. ¿Más? Va: Axan amo tonatoc cehuatoc. Traducción: hoy no hace calor, hace frío. Célebres palabras del hijo del gobernador Fausto Vallejo al ser consignado por el Tlatoani Murillo. ¿Cómo les quedó el oclayo? No empiecen.

Atributos

La ópera compuesta por Gabriel Pareyón debe ser tocada con instrumentos prehispánicos de los que se encarga la agrupación Lluvia de palos (que no empiecen). Los instrumentos principales, escribe Zambrano, son el huéhuetl, el teponaztli y un tronco horizontal. Ante esta diversidad musical, los violines palidecen, el piano enmudece, el arpa se suicida y el trombón agudiza su sonido.

Gil se enteró de que César Juárez Joyner actuará el papel de Thouenyo, “un joven de gran belleza física y atributos sexuales en el imaginario popular del México prehispánico”. ¿Atributos sexuales? ¿Puede usted ser más específica, señorita Zambrano? Total: Xochicuicatl cuecuechtli será estrenada en Guerrero y luego en el escenario de Cenart. De verdad: ¿quién paga semejante mafufada? ¿El Estado? ¿Qué habrá sido de La Energética?

La máxima de Bertolt Brecht espetó en el ático de las frases célebres: “El arte, cuando es bueno, siempre es entretenimiento”.

Gil s’en va.