Opinión

Moreno Valle ya tiene compañía

Detrás de Madero, en la sede nacional del PAN el domingo anterior, festejaba con los brazos en alto, feliz, Rafael Moreno Valle, que apostó todo al triunfo del chihuahuense y ganó.

Tal vez se apresura el gobernador de Puebla, porque si bien ganó su candidato a la dirigencia nacional del PAN, eso tal vez sea, para él, una victoria pírrica.

Una victoria pírrica, como se sabe, no es aquella que provoca un éxito efímero, sino que es un triunfo que más valdría no haber tenido. Como le ocurrió al general Pirro.

Es que con la forma arrolladora como ganó Madero, y su exhibición de músculo entre la militancia del partido, lo tendremos como un serio aspirante a la candidatura presidencial del PAN.

Hasta el sábado 17 de este mes, en la toma de posiciones rumbo a las candidaturas presidenciales que se conocerán dentro de tres años, sólo figuraba Rafael Moreno Valle, el Enrique Peña Nieto de los panistas.

A partir de ya, Madero comenzará a trabajar para tener un buen resultado en las elecciones federales del próximo año. Y un buen resultado significa que el PAN alcance un porcentaje de votos superior al obtenido en la contienda de 2012.

Madero está en la oposición, y en los comicios intermedios del próximo año no hay un candidato insignia al cual culpar del resultado o acreditar el triunfo como sucede en las elecciones presidenciales.

Si el PAN sale fortalecido de las elecciones intermedias y recupera una o dos gubernaturas, habrá sido mérito, en gran parte, de su dirigente nacional.

Dentro de unos meses, Madero comenzará a labrar su candidatura presidencial, que se va a cimentar o a caer según los resultados que obtenga el PAN el año próximo. Y todos los panistas trabajarán para él.

Así es que Moreno Valle, el adelantado de los panistas, tal vez haya apostado en favor de su propio veneno. Madero será aspirante, aunque ahora por estrategia lo niegue. Pero no es el único.

Margarita Zavala tiene tiempo para recuperarse, después del error estratégico de haber salido a apoyar a Cordero una semana antes de la elección. Si iba a ponerse al lado del senador, debió haberlo hecho desde el inicio de la campaña.

Ella, Margarita Zavala, es una panista con una excelente imagen y tiene el aprecio de la militancia panista y de todos los que han tenido la oportunidad de tratarla. Sin embargo, para escalar en sus aspiraciones, deberá entrar a la vitrina donde las toman y las dan: la Cámara de Diputados.

Perdió Cordero, su alfil, así que tendrá que ser candidata a diputada federal el próximo año, o decir adiós a sus posibilidades. Y ahí va a estar expuesta al golpeteo, cosa que nunca ha sucedido. Su primera apuesta fuerte, por Cordero, fue equivocada.

Con Moreno Valle, Madero y Margarita, el cuadro estaría cerrado para lo que ya hemos comenzado a ver en el partido blanquiazul: los acomodos de personajes para la candidatura presidencial que habrá de elegirse en tres años.

Falta Josefina Vázquez Mota, y como no da señales de actividad política, su tiempo parece agotado para estos menesteres.

Ahí está el nuevo abanico de la candidatura presidencial del PAN: Moreno Valle, Madero y Margarita. Y esta carrera que usted seguramente ve como algo muy lejano en el horizonte, ya comenzó.