Opinión

Moreira en España ¡Qué vergüenza!

 
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Humberto Moreira

Vergüenza por una parte, coraje por la otra. Humberto Moreira es detenido en España por el aparente manejo indebido de 200,000 dólares que intentó depositar en la banca de ese país. Un diario local señaló que este sujeto sería investigado por los delito de lavado de dinero, malversación cometida durante su etapa como gobernador, cohecho y organización criminal.

Humberto Moreira, ex gobernador del estado de Coahuila y ex presidente del PRI, convertido en un ejemplo de corrupción y de impunidad que da la vuelta al mundo, pues el escándalo se desata en el contexto de la participación de nuestro Presidente en la 46ª edición del Foro Económico Mundial, que reúne a representantes de alrededor de 100 países, y al que arribó el pasado jueves 22 de enero.

Uno de los antecedentes más importantes de la comparecencia del presidente mexicano en dicho Foro fue en 2014, en que se le inquirió con agudeza sobre los problemas relacionados con el narcotráfico, la violencia y la debilidad del Estado de Derecho en México.

Uno de sus más fuertes críticos fue entonces el ex presidente mexicano Ernesto Zedillo, quien, distanciado en su sexenio del salinismo y del Grupo Atlacomulco (apoyos políticos del actual presidente de México), apuntaba que el déficit del Estado de Derecho en México era, sin duda alguna, el problema más importante y acuciante del país. Y tiene razón Ernesto Zedillo, mucha razón, los hechos lo demuestran.

El caso de Moreira no es el único, pues son un buen número los gobernadores o ex gobernadores cuestionados por su manejo inmoral de nuestros recursos y algunos de ellos perseguidos en el extranjero pero no en el país, el nuestro, en el que hicieron sus tropelías.

Lo hemos dicho con frecuencia, pero volvemos a repetirlo. México es un país, desafortunadamente, con un elevado índice de corrupción. Corrupción que no solo se presenta en el sector público –en donde debiera darse ejemplo de honestidad- sino en toda la sociedad.

¿Hasta cuando vamos a pasar los ciudadanos del justificado enojo a la exigencia de justicia por los casos de corrupción manifiesta? ¿Hasta cuando vamos a exigir la renuncia inmediata de los políticos que nos defraudan? ¿No será ya el momento de revisar cuidadosamente el historial de los candidatos a un puesto público para descartar a aquellos que tengan antecedentes de deshonestidad? ¿Cuándo lograremos que los políticos defiendan y atiendan los intereses legítimos de los ciudadanos en vez de servirse de ellos para enriquecerse?

En cada municipio, en cada estado y en el país en general, debemos, los ciudadanos, tomar el papel que nos corresponde.

Hablemos de las elecciones presidenciales del 2018 en las que todos estaremos involucrados ¿Por qué no definir nosotros, los ciudadanos el perfil del presidente que queremos que nos gobierne e incluir en este perfil, por razones obvias, la comprobación de una honestidad manifiesta? ¿Y por qué no advertir –y cumplirlo en su momento- que será causa de renuncia al puesto los actos graves de inmoralidad?

No creo que la clase política vaya a llevar a cabo los grandes cambios que requiere la buena marcha del país, sin que haya para esto una gran presión ciudadana. Y si así lo entendemos, debemos pasar de la reflexión a la acción a través de la organización racional de grupos de presión –como varios que ya son ejemplo de ello- que tengan como único objetivo lo que ya hemos señalado: presionar a nuestros servidores públicos a que ejerzan debidamente su función. Aquellos que respondan con excelencia estarán forjando un futuro promisorio, los otros deben renunciar por mera dignidad.

Pero tengamos algo muy claro: para poder exigir, debemos, antes, dar ejemplo de probidad.

¿Sueños ajenos a nuestra realidad? Probablemente, lo acepto, pero si no pensamos en grande y emprendemos el camino para alcanzar nuestros sueños, siempre viviremos en una medianía que a nada nos conduce. Los grandes proyectos siempre empiezan con un gran sueño. Tenemos que intentarlo y poner toda nuestra voluntad para transformar nuestro sueño en realidad.

Mañana será otro día.

Presidente de Sociedad en Movimiento.

PD. Finalmente, nos enteramos por los diarios españoles que Humberto Moreira salió de la cárcel. Su prestigio, pese a esta liberación, ha quedado severamente manchado y existen razones para ello. Nos llama la atención profundamente la falta de voluntad exhibida por el gobierno mexicano para investigarlo e ir a fondo, pese a las denuncias formales que se han presentado.

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