Opinión

Monopolios ¿a cambio de qué?

10 febrero 2014 5:8 Última actualización 14 agosto 2013 5:2

 
 
Luis Pazos
 
 
La competencia, que implica la existencia de varios fabricantes y comerciantes tratando de ganar la preferencia de los consumidores, es el mejor entorno social para la mayoría. La competencia obliga a los productores a reducir sus costos mediante innovaciones para vender a precios más bajos, con una mayor calidad y así mantener o aumentar las ganancias.
 
 

En sociedades atrasadas hay monopolios naturales, ahí la falta de competencia se debe al poco interés de los productores o comerciantes de ofrecer más productos debido a la baja demanda. Esos monopolios desaparecen con la integración de esas zonas a mercados más amplios y modernos. Los monopolios antisociales y que perjudican a la mayoría de los consumidores, son los llamados artificiales, que se basan en los privilegios que les otorgan leyes, subsidios gubernamentales o la prohibición de que otros potenciales fabricantes o comerciantes entren a ese sector de la economía.
 
 
No todos pierden con los monopolios, ganan los monopolistas que pueden fijar mayores precios y dar una menor calidad. También ganan los gobernantes que a cambio de mantener esos monopolios reciben subrepticiamente dinero o votos para el partido al que pertenecen. Hay socialistas que en su menosprecio a todo lo que huela a empresa privada, justifican los monopolios estatales. Se auto engañan y mienten a los demás al partir del sofisma de que esos monopolios son de la nación o de todos, como es el caso del petróleo en México.
 
 

En ningún país del mundo y en ninguna época, los monopolios, ya sean estatales o privados, grandes o pequeños, han beneficiado a las mayorías, solo a minorías que intercambian el privilegio de gozar del monopolio por dinero, favores o votos para el partido de quienes les garantizan un monopolio. 
 
Twitter: @luispazos1
 
Mail: lpazos@prodigy.net.mx
 
Profesor de Economía Política.