Opinión

Mireles, la creación de un monstruo

José Manuel Mireles Valverde, 55 años, médico cirujano, fundador y vocero de las autodefensas en Michoacán. Tiene el alias de el ‘Loco Mireles’. En 1988 fue detenido, procesado y sentenciado por delitos contra la salud. En su juventud fue priista. En 2006, bajo el cobijo del entonces gobernador Leonel Godoy, se afilió al PRD y fue candidato al Senado. Sobreviviente de un sospechoso y no aclarado accidente aéreo, donde salió a la luz su relación sentimental con una menor de edad. Hoy, es acusado de cinco homicidios en una comunidad de Lázaro Cárdenas.

Ese mismo José Manuel Mireles Valverde fue también, durante algunos meses, el interlocutor favorito del gobierno federal para las autodefensas michoacanas. Después de su accidente aéreo, Mireles fue protegido por el propio gobierno que hoy lo desconoce y lo investiga.

Ignoro si el comisionado para la seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo, conocía los antecedentes de Mireles antes de convertirlo en su principal contacto con las autodefensas. Dudo que nadie lo haya alertado. Tampoco sé si la Secretaría de Gobernación pasó por alto el historial de Mireles cuando decidió protegerlo durante su convalecencia, luego del desplome de la avioneta en que viajaba. Lo cierto es que Mireles adoptó un protagonismo que incomodó al gobierno y a los propios líderes de las autodefensas, quienes aseguran que el ‘Loco Mireles’ actuaba por su cuenta, sin consultar o informar a nadie y puso en peligro al movimiento.

La relación del gobierno federal con Mireles comenzó a deteriorarse en diciembre de 2013. Luego del accidente, protegido por la Policía Federal en un lugar secreto del Distrito Federal, y usando protocolos de seguridad propios de los capos del narcotráfico o líderes de la guerrilla, Mireles aceptó y llamó al desarme de los grupos de autodefensa en Michoacán, a través de un mensaje en video, y luego se desdijo. Luego grabó otro video con una versión completamente distinta a lo que había dicho horas antes.

Hoy, cuando el registro de armas de las autodefensas -que no desarme como se anunció- y la institucionalización de sus integrantes está en marcha, Mireles ya no quiere dialogar con quien llama el ‘dizque Comisionado Castillo’ y pide hablar directamente con el presidente Peña Nieto. Ahora, Mireles dice que la guerra está por comenzar, que morirá luchando y que se preparan grupos de autodefensas en Monterrey, Oaxaca, Veracruz y Distrito Federal. Sus compañeros de lucha aseguran que podría estar desequilibrado mentalmente y piden evaluarlo psicológicamente.

El gobierno creó un monstruo. Lo cierto es que esa historia aún no termina. ¿Terminará Mireles en la cárcel, otra vez, o simplemente se esfumará de la escena pública? Lo veremos.