Opinión

Minuta de Banxico: Las razones para la neutralidad


 
 
 
El viernes conoceremos el contenido de la discusión en la reunión de política monetaria de Banxico del pasado 12 de julio. En tal ocasión, resultó interesante el leer una evaluación del entorno macroeconómico y financiero más acorde con un lenguaje acomodaticio, en contraste con una postura de política muy cercana a neutra. Tenemos nuestras hipótesis.
 
 
En aquella ocasión, la evaluación del entorno fue la siguiente: primero, la desaceleración de la economía se acentuó de manera importante en el segundo trimestre y los riesgos a la baja se elevaron. Segundo, la disminución de la inflación se intensificó en junio y su balance de riesgos mejoró. Tercero, no se anticipa que la reciente depreciación del peso se traslade a presiones inflacionarias.
 
 
En este contexto, la tónica fue más afín a un discurso acomodaticio tanto por sí mismo como en comparación con el comunicado previo (7 de junio). No obstante, las líneas de postura de política no sufrieron modificaciones sustanciales y se continuaron ubicando más cerca de terreno neutro que de uno acomodaticio, terreno que normalmente deja las opciones abiertas a la autoridad monetaria.
 
 
¿Cómo se explica ese aparente contraste? Creo que la respuesta puede ubicarse en al menos 4 elementos no necesariamente excluyentes.
 
 
Primero, subsiste una alta incertidumbre respecto a la posibilidad de que un posible anuncio de desaceleración en el ritmo de activos por parte de la Fed sea anunciado este mismo año y promueva otro episodio de volatilidad financiera.
 
 
 
Segundo, continúa en la agenda una reforma fiscal para ser enviada al Congreso este mismo septiembre. En este sentido, existe total incertidumbre respecto a sus posibles efectos inflacionarios durante el 2014 si es aprobado el IVA en alimentos y medicinas (con o sin canasta básica exenta).
 
 
Tercero, existe la expectativa (también en el caso de Banxico) de un repunte en la actividad económica hacia la segunda mitad del año, la cual podría regresar la brecha de producto a territorio más cercano a cero que a negativo (donde muy probablemente se encuentra hoy).
 
 
Cuarto, los choques de oferta (en especial sobre los bienes agropecuarios) han sido recurrentes este año, factor que en el pasado reciente promovió una vigilancia cuidadosa por parte del banco central respecto a posibilidad de efectos de segunda ronda sobre la formación de precios y salarios.
 
 
Este es el orden en el pensamos figuran los riesgos al alza en inflación o de volatilidad financiera. Así, estaremos pendientes de identificarlos en las minutas de este viernes para seguir afinando nuestras expectativas de política monetaria, que en nuestro caso continúa apuntando a que la tasa de política monetaria se mantendría sin cambios por este y el siguiente año.
 
 
Por lo pronto, y a pesar de las alentadoras sorpresas inflacionarias de junio, Banxico reiteró su escenario de inflación para este y el próximo año, esperando una inflación general entre 3 y 4% en la segunda mitad del año y muy cercano a 3% el siguiente. El consenso de la encuesta Banamex parece esperar una dinámica similar en dirección más no en nivel hacia el 2014.
 
 
Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.
Twitter: @joelvirgen