El tobogán
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El tobogán

08/05/2018

Se ha hecho oficial la exclusión de la Selección Mexicana de la Copa América y con ello también la confirmación de que en nuestro futbol no se han hecho las cosas correctamente a nivel de escritorio.

El obsceno numero de extranjeros en la Liga, la negativa de participar en Copa Libertadores y Sudamericana, eliminar el descenso y el ascenso, esta nueva noticia y el nuevo calendario de Concacaf que obligará a la Selección Nacional a jugar la mayoría de los partidos con rivales de la zona en la nueva Liga de las Naciones, que no es más que un atentado contra el crecimiento de los equipos más importantes de la zona intentando rescatar algo de lo que esta perdido con la gran mayoría de las Selecciones que participan en Concacaf, es decir, el organismo que regula la zona le importa dos pepinos que sus máximos exponentes busquen crecimiento internacional; todos estos factores tienen hoy con el freno de mano al futbol mexicano.

Tiene tiempo que la Confederación no veía con buenos ojos la participación del Tri en la Copa América, y lo que inició como una escena de celos pasó a un impedimento reglamentario para terminar en una mera “coincidencia” de calendario con la Copa Oro.

El futbol mexicano está dando pasos hacia atrás; son demasiadas luces rojas en el camino para no verlas.

No es un asunto menor: nuestro futbol se está quedando sin la alta competencia, sin parámetros internacionales que le permitan establecer un acertado diagnóstico del estado actual, ya que a la Liga llega cualquier futbolista del extranjero: basta revisar los números para darnos cuenta de la enorme cantidad de jugadores contratados del mercado foráneo y compararlo con estadísticas de rendimiento para darnos cuenta que la Liga podría funcionar con máximo de “afuera”.

La consecuencia inmediata es la cada vez más escasa oportunidad de crecimiento para el futbolista mexicano. Y vaya paradoja, ya que a los clubes de ascenso les exigen estructura de fuerzas básicas, pero llegando al máximo circuito la contratación de extranjeros es completamente abierta. Es decir, la exigencia de formar talento mexicano es un mero acto de hipocresía.

El futbol mexicano está dando pasos hacia atrás; son demasiadas luces rojas en el camino para no verlas.

Quizá cuando la Selección Mexicana muestre el nivel correspondiente a estos sucesos y se acabe el gran negocio que representa, es entonces cuando verdaderamente se den cuenta del tobogán en el que está nuestro futbol.

¡He dicho!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.