Opinión

Microempresas mexicanas, miopes
y torpes

 
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Pymes. (SDPnoticias.com)

Qué encantadoras son las startups. Son atractivas, cautivadoras, regularmente se basan en las tecnologías de información; se escalan con relativa facilidad y tienen a las puertas ansiosos inversionistas que quieren arriesgar su dinero bajo la perspectiva de que ganar a carretadas.

Las microempresas son aburridas, premodernas, carentes de charm, vetustas, encabezadas por no ilustrados, sin estudios, sin visión, sin misión y sin ambiciones globales. ¡Ah!, qué pena pero… las microempresas son 97.5 por ciento del total de unidades económicas en México (y en general en el mundo) y soportan más de 65 por ciento del empleo nacional. En conjunto las Mipymes -micro, pequeñas y medianas- soportan casi 80 por ciento del empleo empresarial.
'Sólo' por ser las más y detentar la mayoría del empleo nacional, resultan estratégicas en la economía. Por eso, a pesar de todos sus defectos y carencias de encanto, merecen ser consideradas por la política pública.

El Inadem se la juega en el equipo de Rocío Abud articulando un programa que permite no sólo aproximar la tecnología a la administración a las pequeñas tiendas de abarrote o misceláneas, sino incluye estrategia de negocio, reconocimiento de las competencias o potencialidades así como capacitación in situ con un control georeferenciado del desarrollo del proceso.

Desde hace un año se ejerce apoyándose en una empresa Pyme mexicana, Descifra, de la que ya hemos escrito.

No obstante, en la preparación de este proceso, en la investigación que le antecedió, hay cifras que demuestran que en mucho el atraso que muestran nuestras microempresas hay mucho de vocación, si atendemos que de cada 10 micro empresas sólo dos están comprometidos con la incorporación de tecnologías de información, aceptan la capacitación como alternativa y mejoran sus rendimientos gerenciales.

De los ocho restantes, al contestar a una encuesta, se obtuvo una respuesta contundente. Lea bien. Los ocho restantes afirman que no estiman necesario pensar en un cambio (introducción de tecnología y capacitación) ya que saben lo que hace, lo vienen haciendo de tiempo atrás y no estiman conveniente aplicar cambio alguno.

Si supieran que, para el caso de las tiendas de abarrote y misceláneas, la introducción de tecnología en la administración representa, en promedio, aumento de ingresos de hasta 25 por ciento en las ventas, se irían de espaldas. Pero no... Estiman que no necesitan cambios porque 'sabemos hacer las cosas, las venimos haciendo desde hace muchos años'.

No cabe duda de que por más políticas públicas que se implementen en favor de las microempresas, mientras sus empresarios crean que ningún cambio es necesario, el incremento en su productividad será una ilusión inaplicable.

Por eso seguirán siendo improductivas, instaladas en la sobrevivencia, porque quienes las encabezan no sólo son miopes, sino también torpes.

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