Opinión

Microempresas, asunto de seguridad nacional

 
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Tenemos un paquete económico con marco legal robusto: Meade

En aras de la congruencia, el Presupuesto Federal para el 2017 debiera evitar recortar presupuesto al INADEM o mucho menos regatear recursos para la atención de las micro empresas tradicionales.

Tienen la etiqueta de ser asunto de seguridad nacional. No formalmente, pero en la realidad se reconoce lo anterior. Explico.

El pasado viernes concluyó la Primera Conferencia Internacional tendiente a transmitir y analizar las políticas públicas orientadas a incrementar la productividad de las micro empresas tradicionales. Participaron 25 países y 5 organismos entre nacionales e internacionales.

Empresas de subsistencia las micro tradicionales.

Empresas que tienen en el comando central a personas que decidieron iniciar esa empresa como, quizá, la última opción para ganarse la vida.

Porque tuvieron que invertir poco dinero y porque están dispuestos a cerrar su “negocio” si a cambio tienen la garantía de ganar, como empleados, 12 mil 500 pesos mensuales. O sea que la tienda les ha de ofrecer menos que esa cantidad de recursos como beneficio por su labor comercial.

Menos del 10 por ciento de la población mexicana gana más que esa cantidad de 12 mil 500 pesos mensuales.

Se sorprenderían los tenderos de saber que hay softwares que, implementado en esas tiendas de abarrotes, pueden incrementar hasta 25-30% su utilidad mensual aplicando controles en la administración del “negocio”. Tanto qué comprar, cómo evitar sobre inventarios y, más importante, ubicar y poner diques a las mermas en donde la familia puede jugar un papel muy relevante.

Micro empresas en el país deben de ser aproximadamente el 97.5% del total de unidades económicas en México. Son responsables del 78% del empleo nacional. De ahí su importancia estratégica en la economía nacional. Incidir en este segmento empresarial puede representar apoyos al crecimiento nacional.

En la OCDE hubo intenciones de recomendar a los países que siguen sus parámetros de políticas que dejaran de invertir en las micro empresas por su escasa participación o aportación de riqueza a las naciones. Concentrarse en las start´s up´s y en las empresas de desarrollo tecnológico de alto impacto, con componentes de innovación relevantes, era inicialmente la intención. Las micro deberían dejárseles al garete. Era mucha la inversión necesaria y poca la posibilidad de respuesta favorable.

México peleó por ellas en dos ocasiones dentro del grupo de Pymes de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico.

México propuso dar la oportunidad de demostrar que sí es posible aumentar la eficiencia de estas empresas tradicionales.

Lo hizo en 2014 y ante la reticencia de hacer caso y analizar con seriedad la propuesta de las autoridades del país, en 2015 volvió a presentarse la propuesta: México quiere demostrar que sí es posible que se impacte (favorablemente) la productividad de las Micro empresas tradicionales y con ello impactar el crecimiento económico del país.

La idea fue implementar una penetración tecnológica al interior de las empresas y hacerlo con modelos baratos. Conseguir mejorar la administración de las empresas, los servicios a estas empresas y la capacitación de los responsables y empleados de esas empresas.

Mejorarían su sustentabilidad y mejoraría la economía a la par de los ingresos de los dueños de esos negocios.

En marzo del 2015 OCDE decidió aceptar el reto de México, y el Canciller José Antonio Meade propuso crear una Conferencia Internacional para analizar las prácticas exitosas o no en la atención de las Micro Empresas tradicionales y lo demás es parte de una historia que retomaremos el siguiente miércoles.

Twitter:@ETORREBLANCAJ

Correo:direccion@universopyme.com.mx

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