Opinión

Michoacán, gobierno fantasma

El lunes, Fausto Vallejo presentó el segundo informe de su tortuoso gobierno. Fue un acto legal, sí, pero principalmente simbólico. Un informe lleno de elogios al gobierno federal que lo tiene entre la espada y la pared. Claro, de no ser por la ayuda federal, no sé qué habría sido hoy de Michoacán.

Fue un informe de pena ajena, lleno de halagos y agradecimientos fingidos. De cifras huecas y promesas pendientes. La más importante de todas, la seguridad y tranquilidad de los michoacanos.

Algunos esperaban que Fausto Vallejo por fin mostrara algo de dignidad y solicitara licencia definitiva para separarse del cargo. Pero no fue así. Y entonces me volvió la duda: ¿para qué regreso Fausto Vallejo a la gubernatura de Michoacán?

Sé que hubo sugerencias desde el más alto nivel para que Vallejo se dedicara a cuidar su salud y terminara de reponerse, luego de los trasplantes de órganos que tuvieron que practicarle al borde de la muerte. “Regresó por sus huevos, le sugirieron varias veces que no regresara”, dicen quienes estuvieron cerca de las charlas de Vallejo con distintos funcionarios del gobierno federal.

¿Qué mayúsculo interés tendrá Vallejo para volver a sentarse sobre una bomba de tiempo luego de haber enfrentado a la muerte? ¿Qué lo tiene amarrado a la silla? ¿Será que ne-ce-si-ta mantener al poder que le da ocupar la gubernatura? ¿Era necesario volver para enfrentarse a señalamientos contra su equipo de trabajo y su familia? ¿Qué habrá pasado con la demanda que dijo presentaría contra la senadora Luisa María Calderón, quien afirmó que los hijos de Vallejo están relacionados con el narcotráfico?

Por supuesto, ése tema estuvo ausente en la cascada de cifras alegres que leyó Vallejo el lunes, en su informe.

Pero eso no es todo. Ahora, el Secretario de Gobernación presentó una lista de 26 funcionarios federales que tomarán por asalto al estado de Michoacán para aliviar la grave situación que vive el estado.

Funcionarios de educación, salud, desarrollo social, seguridad y otras áreas que el gobierno de local no ha sabido atender debidamente. Justo es decir que no toda la culpa es del priísta. Recordemos que Michoacán fue gobernado por varias administraciones perredistas, combinadas con dos gobiernos federales del PAN que, según algunos, provocaron el desastre y la emergencia que hoy padece.

El orquestador de la política social del gobierno federal será Héctor Pablo Ramírez Puga, por instrucciones del presidente Peña Nieto y de la secretaria Rosario Robles. Tendrá la no fácil tarea de atender la contingencia y crisis social que hoy vive Michoacán.

Así, Fausto Vallejo y su gobierno seguirán ‘cobrando las multas de tránsito’, serán un ‘gobierno fantasma’, mientras observan cómo el gobierno federal pone orden en Michoacán.
Hasta el lunes.

Twitter: @cachoperiodista