Opinión

Michoacán, a dos fuegos


 
Lo que ocurre en Michoacán es inconcebible. Los michoacanos están atrapados literalmente en el fuego cruzado entre dos grupos criminales. Por un lado, los narcotraficantes, secuestradores y extorsionadores y, por el otro, las llamadas fuerzas de autodefensas.
 
A nadie, absolutamente a nadie le importa el estado de derecho en Michoacán. A nadie le importa que la Constitución de la República se esté violando sistemáticamente en Michoacán. ¿Por qué? Porque simple y sencillamente las garantías que consagra son pisoteadas ante la complacencia de quienes juraron guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes.
 
 
Son 19 los municipios michoacanos afectados en mayor o menor grado por la presencia de los delincuentes del narco o los delincuentes de las autodefensas. En esos lugares la gente vive en permanente zozobra y no es libre de andar por las calles con seguridad. Los negocios son constantemente amenazados. Muchos niños y jóvenes han desertado de la escuela por la inseguridad. Los productores agrícolas, principalmente de limón y aguacate, han tenido que suspender su actividad ante las extorsiones y amenazas del narco.
 
 
Que nadie se confunda, los llamados grupos de autodefensas también son delincuentes. ¡Son un grupo de civiles levantados en armas! Y no lo digo yo, así lo asegura públicamente uno de sus líderes visibles, el médico cirujano José Manuel Mireles Valverde, cabeza del Consejo Ciudadano de Autodefensa de Tepalcatepec. Violan la ley al transitar por las calles, carreteras, pueblos y ciudades de Michoacán con armas de uso exclusivo del Ejército. Violan la ley al disparar esas mismas armas y al matar o herir a otras personas, sin importar que sean también delincuentes.
 
 
Es increíble que el gobierno del priista Fausto Vallejo subsista bajo sospecha de haber ganado las elecciones con la intervención del narco y nadie haga algo. Es increíble que haya acusaciones contra funcionarios y familiares del gobernador Vallejo por, supuestamente, estar coludidos con el narco y nadie pregunte o investigue. Es increíble que la senadora panista Luisa María Calderón, hermana de un ex presidente de México, ex candidata a gobernadora de Michoacán, quien, seguramente por esas dos razones tiene información privilegiada, se atreva a declarar sobre la supuesta infiltración del narco en el gobierno michoacano y en la familia del gobernador, y no presente las denuncias penales a que está obligada y sólo lo deje en el escándalo mediático.
 
 
Así está Michoacán.
 
 
Por cierto...
 
Hoy se cumple un mes de que venció el plazo fijado por el presidente Peña Nieto para conocer los nombres de los funcionarios y constructores responsables de corrupción y tráfico de influencias en la construcción de desarrollos irregulares en Acapulco. ¿Qué estará esperando Jorge Carlos Ramírez Marín, secretario de desarrollo agrario, territorial y urbano, y responsable de la investigación?
 
 
El doctor Salvador Vega y León, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, fue nombrado vicepresidente del Instituto Latinoamericano del Ombudsman-Defensor del Pueblo, ¡enhorabuena!
 
 
Hasta el viernes.
 
 
Twitter: @cachoperiodista