Opinión

México vs. Brasil: 'Olha que coisa mais linda'

 
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Río de Janeiro

El desplome económico de Brasil reportado ayer, cuando el Instituto Brasileiro de Geografía e Estatística (IBGE) dijo que en el tercer trimestre del año la economía de ese país había caído 1.7 por ciento, encendió los focos rojos en Brasilia por lo que es el peor desempeño económico en 80 años de la economía más importante de América Latina.

Pero, ¿qué lo provocó?, ¿qué hay detrás de esta caída que, en cifras anualizadas confirma un desplome descomunal de 4.5 por ciento? La raíz del problema está en las actividades agropecuarias, que experimentaron una caída brutal de 2.4 por ciento durante el período julio–septiembre, cuando se les compara contra el período inmediato anterior, es decir, con el segundo trimestre.

Hay que recordar que Brasil es la séptima economía más grande del mundo pero que es altamente dependiente de productos indiferenciados (llamados popularmente commodities), como caña de azúcar, algodón, soya, cacao y productos forestales. Se trata del país más poderoso en la producción de frutas tropicales y jugo de naranja concentrado.

Asimismo, sus cabezas de ganado se cuentan por cientos de millones.

Entre los círculos financieros internacionales es común el comentario de que Brasil requiere que el gobierno saque las manos de la economía y deje que las fuerzas del mercado libre funcionen a cabalidad. La asignación del capital no es la más eficiente cuando un aparato gubernamental tan burocrático como el brasileño es quien decide qué sector productivo debe tener cuáles recursos. Más de la tercera parte de la economía familiar son impuestos que se van a financiar el gran aparato gubernamental brasileño.

A diferencia de Brasil, México se está convirtiendo en una economía aún más flexible, globalizada e integrada al mundo, lo que nos está dando una ventaja. El TPP nos catapultará aún más hacia la integración competitiva global. Ayer mismo la encuesta de Banxico (que consulta a 37 especialistas) reveló una revisión al alza de la estimación de crecimiento del PIB de México, al pasarlo de 2.29 por ciento a 2.44 por ciento. Ya el gobernador del Banxico Agustín Carstens apuntaba hace días un escenario más positivo para nuestro país al hablar de un mayor crecimiento: “el entorno en el que estamos y el que viene hacia adelante, es menos hostil”.

Este es un momento dorado para la economía mexicana cuando se le compara contra su tradicional rival latinoamericano. Alguien en el gobierno federal debería instrumentar una campaña internacional que durante los siguientes meses, al menos mientras dure la recesión brasileña, enfatice la brecha del desempeño de estas dos economías. La previsión es que la economía brasileña caiga 3.15 por ciento este año. ¡Uf!

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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