Opinión

México toma el liderazgo en América Latina

 
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Polanco

México no sólo desplazó a Brasil como motor económico de la región, sino que ya lo dejó muy atrás en las clasificaciones globales que miden las regulaciones que favorecen la actividad empresarial y la competitividad.

Según el informe Doing Business 2016: midiendo la calidad y eficiencia regulatoria, publicado ayer por el Banco Mundial, México subió del lugar 42 al 38 a nivel global por su facilidad para hacer negocios.

El avance de cuatro puestos se debe en buena medida al impulso de la reforma financiera, reflejado en las mejores condiciones crediticias.

Eso propició que México ascendiera al quinto escalón en la clasificación general en el tema de obtención de crédito, una de las diez áreas medidas por el Doing Business.

La buena noticia es que el país ya ocupa el primer sitio a nivel regional en cuanto a ambiente de negocios y mejora regulatoria, al superar a Chile (48), Perú (50) y Colombia (54).

Brasil retrocedió de la casilla 111 a la 116 de 189 economías de todo el mundo evaluadas por el organismo multilateral.

México no sólo tiene una mejor posición que Brasil en el Doing Business, sino que también está mejor ubicado en el ranking de competitividad del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

En este año, mientras México avanzó del lugar 61 al 57 de 140 economías evaluadas por esa organización independiente, Brasil cayó 18 escalones, al puesto 75.

La pérdida de competitividad de Brasil es “consecuencia de la coyuntura, que muestra un deterioro de los resultados macroeconómicos y una baja valoración de las instituciones”, según el WEF.

En el caso de México, el factor más problemático para hacer negocios es la corrupción, que siempre se acompaña de la impunidad.

Los dos factores, corrupción e impunidad, no sólo explican el deterioro del ambiente institucional, sino también el bajo crecimiento económico del país.

Por lo pronto, los pronósticos de crecimiento económico para México de los principales analistas y organismos internacionales continúan recortándose.

En la más reciente encuesta a analistas financieros realizada por Banamex, la del 20 de octubre, el consenso revisó su expectativa de crecimiento del PIB para 2015 de 2.3 a 2.2 por ciento.

No está nada mal un crecimiento de esa magnitud, si se compara con la caída de 3.0 por ciento que, de acuerdo con el FMI, enfrentará Brasil, cuya economía está sumida en recesión.

El crecimiento esperado de la economía mexicana para este año también contrasta con la contracción prevista por el FMI para América Latina y el Caribe, de 0.3 por ciento.

Aunque en 2015 México crecerá siete veces por arriba del promedio de la región, lo hará apenas sobre 2.0 por ciento por segundo año consecutivo.

En caso de que las perspectivas se cumplan, el promedio de crecimiento en los primeros tres años de gobierno del presidente Enrique Peña será de 1.9 por ciento.

Queda mucho por hacer para crecer más, pero deben verse con buenos ojos los beneficios de las reformas, que empiezan a rendir frutos.

Twitter: @VictorPiz

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