Opinión

México en Alemania II

   

Como les platiqué en la columna pasada, el concurso internacional de vinos Mundus Vini concluyó el domingo, pero en esta ocasión ningún vino mexicano participó en este evento.

Posteriormente viajé a Berlín, donde tuve el grandísimo honor de impartir una cata la sede diplomática de nuestra Embajada. El nombre de este taller sensorial fue: México, cuna del vino en América. Gracias a las bodegas que tuvieron la gentileza de apoyarme para promover el vino mexicano en Alemania.

Entre los invitados a este evento estuvieron mi querida amiga Alicia Salgado así como Marcela Briz, propietaria del magnífico restaurante El Cardenal, con quien me dio mucho gusto coincidir. Adicionalmente, nos acompañaron uno de los escritores de vino más respetados en Alemania, así como varios importadores y hoteleros interesados en conocer nuestros vinos.

No puedo dejar de mencionar que la Embajada de México en Berlín es una maravilla arquitectónica que fue el marco perfecto para que el vino mexicano luciera en su máximo esplendor ante los paladares teutones más exigentes.

Inicié el taller sensorial de vino mexicano con unas palabras en alemán para romper el hielo, las cuales fueron muy bien acogidas por los alemanes. Posteriormente, platiqué un poco sobre la historia del vino en México desde la Conquista, sin olvidar la fundación de la primera bodega de América así como la primer vinícola en Baja California o el primer productor de vino mexicano de calidad.

Los invitados alemanes se sorprendieron con los vinos que degustamos y cuyas temperaturas cuidé al más mínimo detalle para que fueran lo más placentero para nuestros convidados, quienes aplaudieron la frescura del Chenin Blanc de Madero, la frutalidad del Chenin Coombard de Monte Xanic, la elegancia del Merlot de Viña Liceaga, la opulencia del Casa Grande Shiraz y del Único de Santo Tomás y lo exótico y sorprendente del Nebbiolo de las Nubes. Todos fueron ganadores según las preferencias de cada uno de los asistentes.

Las líneas de acción para las bodegas mexicanas que quieran abrir mercado en Alemania desde mi punto de vista son dos. La primera es apoyar a nuestra sede diplomática para que en sus eventos oficiales ofrezca únicamente vino mexicano; mientras que la segunda es contactar a los comerciantes alemanes de vino quienes mostraron un gran interés en importar vino mexicano de diferentes bodegas para venderlo en diferentes restaurantes.

México cumplió al mostrar lo mejor de su enología al mercado alemán. Ahora toca a los productores mexicanos dar seguimiento para lograr que el vino mexicano esté presente en Alemania, uno de los tres grandes mercados importadores en el mundo. Cuando pienses en vino, decide por México. ¡Salud y felices fiestas patrias!

Twitter: @Rene_Renteria

Página: www.renerenteria.com.mx