Opinión

México: Agenda Internacional 2015

Los presidentes de México se han convertido en viajeros y anfitriones frecuentes. La agenda internacional, por la globalización y relevancia de México en el escenario internacional, es un tema prioritario para el ejecutivo.

La política exterior está al servicio del interés nacional. En 2015 la diplomacia de Peña encabezada por el canciller Meade tiene, entre otros, cinco retos de trascendencia.

1. La relación con Estados Unidos tiene que dar frutos en el tercer año de gobierno. El viaje a Washington al arrancar el año (6 de enero) es una oportunidad para apuntalar la cooperación en materia de seguridad e impulsar el diálogo económico. Peña requiere llegar a Washington con propuestas y peticiones concretas. Sería el momento para cristalizar una propuesta que ha flotado por varios años y nunca se ha logrado, la constitución de un grupo binacional sobre seguridad que en la juerga diplomática se denomina como “blue skies” o de cielos abiertos, es decir, con una agenda abierta. En seis meses un grupo así podría tener una agenda binacional con denominadores mínimos comunes en cuatro temas urgentes: conciliar los objetivos de seguridad de México y los de Washington, pues para ellos la interdicción de drogas y la detención o aniquilación de los grandes capos del narcotráfico siguen siendo prioritarios; apuntalar las instituciones mexicanas de procuración de justicia; una frontera más segura de norte a sur para detener el contrabando de armas, lavado de dinero y precursores químicos; y finalmente, iniciar un proceso de conciliación en el tema de despenalización de drogas dentro de las agendas nacionales y multilaterales.

En 2015 hay que sacarle provecho a la buena decisión del inicio del sexenio de priorizar la integración económica a través de un Diálogo de Alto Nivel presidido por el vicepresidente Biden y el secretario Videgaray. La economía de Estados Unidos crecerá más de 3 por ciento en 2015 y habrá que asegurar que nada impida que esto tenga un desparrame positivo en la economía de México.

2. El 2015 será el último año del sexenio de Peña para poder instrumentar un plan para la frontera sur con la complejidad y ambición requeridas. Una frontera con infraestructura y legalidad es clave para las buenas relaciones con Guatemala y Centroamérica en su conjunto. También lo es para imponer condiciones de orden y legalidad en los estados fronterizos y en el istmo de Tehuantepec. El gobierno de Peña, a raíz de la crisis de los niños migrantes no acompañados centroamericanos llegando a EU al inicio del verano pasado, se comprometió a desarrollar la frontera para lo cual creó una coordinación descentralizada en la Secretaría de Gobernación. Se requerirá de mucha voluntad política, recursos financieros y liderazgo nacional y diplomático para la actualizar un tema que lleva décadas de negligencia. Poner en práctica un plan de frontera sur sería un legado de Peña de la mayor trascendencia nacional e internacional.

3. La 21 Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático en París a fines de 2015 tiene posibilidades reales de lograr un régimen global para combatir el cambio climático. El acuerdo entre EU y China de noviembre abrió posibilidades sin precedente, pues entre ambos emiten poco más del 40 por ciento del total de gases de efecto invernadero. México goza de un reconocido prestigio. El gobierno de Peña tendría que apostar a ser uno de los líderes de París. Sería un esfuerzo de la mayor trascendencia para las nuevas generaciones de mexicanos y para el prestigio actual de nuestro país en el mundo.

4. No hay crisis que dure cien años y ya Europa empieza a salir de sus aprietos económicos. Peña tiene en el primer semestre del año dos visitas de la mayor relevancia a Londres y París, la segunda incluso será en la fiesta patria francesa, el 14 de julio. Además de los temas económicos, el tema de derechos humanos estará en el centro de las visitas, pues es parte del acuerdo de México con la Unión Europea y de la agenda de esos países. Peña no tiene otra más que operar con transparencia en el tema y convertirlo en parte esencial de su agenda de seguridad ciudadana.

5. La Cumbre de las Américas a realizarse en Panamá en abril incrementó súbitamente su relevancia, pues se espera que sea marco del regreso de Cuba al sistema interamericano. Los liderazgos latinoamericanos parecen apagados para 2015. México es el puente natural para la buena relación de Estados Unidos con la región. El presidente Peña podría recoger la estafeta del diálogo hemisférico para la despenalización de las drogas y la seguridad ciudadana. Sería ganar-ganar.

2015 es un año en que los buenos resultados diplomáticos serían de inestimable valor para apuntalar la confianza y lograr consensos en la política interna.