Opinión

México acorralado


 
La ruptura anticipada del Partido de la Revolución Democrática con el Pacto por México obedece a motivos meramente internos, producto de la lucha por la sucesión de la presidencia perredista. Se necesitaba ser demasiado ingenuo o completamente ignorante de los entretelones políticos para no saber que el PRD se levantaría de las pláticas del Pacto, pero a todos sorprendió que lo hiciera ahora.
 
 
La ausencia del PRD en las negociaciones de las reformas política y energética pone al PRI contra las cuerdas. Eso significa que México estará a merced de los caprichos panistas en materia energética y político-electoral.
 
 
Una vez más, Andrés Manuel López Obrador fue factor para la decisión perredista, porque hasta hoy es el único dueño de la oposición radical, que siguen teniendo sus seguidores. Además, “los chuchos” temen que el “Peje” y su Morena logren desfondar la militancia del sol azteca en las elecciones de 2015. Y es que está claro que fue la base perredista quien le armó al Movimiento de Regeneración Nacional las asambleas necesarias para obtener su registro como partido político.
 
 
Anote el dato. Una vez que el IFE otorgue el registro oficial como partido político a Morena, la boleta de la elección presidencial de 2018 tendrá a su primer candidato: Andrés Manuel López Obrador, a quien nunca se puede dar por muerto.
 
 
Eso preocupa a “los chuchos” que hoy tienen el control deL PRD y saben que sólo radicalizando su posición podrán fortalecerse nuevamente. Recordemos que su participación en el Pacto por México les dejó muchos cuestionamientos de los militantes de izquierda. Así, la actual dirigencia privilegió la lucha por la sucesión frente a la participación en las negociaciones de las reformas.
 
 
Por ello es que el PAN tendrá el control. Serán los panistas quienes definan el perfil y los alcances de las reformas política y energética. Por ejemplo, quieren que la reelección de legisladores se aplique de inmediato. O sea, quieren hacer la ley y beneficiarse de ella.
 
 
Pero lo más grave es lo que se decidirá en la reforma energética, donde el PAN propone una apertura mucho mayor, incluso, que el gobierno. Y el gobierno no tendrá más remedio que doblar las manos, porque sólo así se aprobarán las reformas.
 
 
Por cierto...
 
 
La fecha límite es el 15 de diciembre. Así se diseñó desde Los Pinos el calendario para que salgan las dos reformas pendientes. Una vez aprobadas, el Pacto por México será letra muerta y el gobierno podrá comenzar a poner orden en muchos temas que hasta ahora lo han hecho ver débil. Algunos dicen que en realidad el actual gobierno comenzará el 1 de enero de 2014.
 
 
Hasta el miércoles.
 
 
Twitter: @cachoperiodista