Opinión

Mexicano de los que ya no hay

 
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Teodoro González de León nació el 29 de mayo de 1926 en la Ciudad de México. (AP)

El día de la Independencia de México falleció Teodoro González de León, un mexicano extraordinario. Nació en mayo de 1926. Fue testigo de cómo el país se transformó desde los años 30 hasta nuestros días, de lo que mejoró y lo que empeoró. Se fue el día de la Independencia, un ser humano absolutamente independiente.

Teodoro es un ejemplo de vida. Fue un verdadero hombre del Renacimiento: arquitecto, artista plástico, historiador, erudito de música clásica y contemporánea, amante del arte contemporáneo, viajero, lector y cinéfilo, incansable. De todo sabía Teodoro. Leyó cada libro de Patrick Modiano, desde hace décadas, recién publicadas sus novelas en los 60; o de Murakami, o de Houellebecq, o de tantos otros. Sólo veía buen cine, jamás películas de Hollywood. Asiduo al teatro, a la danza, a los museos, a las caminatas por cualquier ciudad interesante. Conocedor profundo de México, de sus monasterios, pirámides, centros históricos, montañas. Su pasión por la vida y el entusiasmo con que hacía todo eran arrolladores. Teodoro vivió siempre en el presente. Vivió cada día de su vida con esa intensidad, la del aquí y ahora.

González de León tenía principios, ética y valores. Fue un hombre de centro-izquierda, cada día más preocupado por el rumbo tan deteriorado de nuestro país. Fue testigo y protagonista de la visión de Estado que existía en México hace 40 y 50 años. Le dolía ver cómo se había perdido. Le enfurecía la frivolidad de la política actual. Vivía molesto por lo que hoy acontece en México. Leía puntualmente a los principales editorialistas del país, Roger Bartra sin duda su favorito. Teodoro no respetaba a ningún político de hoy: ni del PRI, ni del PAN, ni del PRD, ni de Morena. Era un duro crítico de la ceguera de la política económica, social y cultural en que vivimos. Pero él hacía lo suyo: trabajaba diario, leía diario, nadaba diario. Y acompañado siempre de Eugenia, disfrutaba todos sus días.

Teodoro fue un mexicano de los que ya no existen. Él y su generación dejan un vacío inmenso en la escena nacional. ¡Que en paz descanse!

Twitter:@julio_madrazo

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