Opinión

Mexican Moment, ¿sólo un suspiro?


 
Los escépticos aseguran que el Mexican Moment (MeMo), término acuñado por la prensa extranjera a principios del año para referirse a las expectativas de transformación del país que generó el gobierno del presidente Enrique Peña, fue sólo “un suspiro”.
 
Sus argumentos para sostener que el momento de México “ya pasó” se basan en el menor crecimiento de la economía respecto del esperado, lo que derivó en la pérdida de empleos formales.
 
Ciertamente, la desaceleración económica se tradujo en una serie de revisiones a la baja en los pronósticos de crecimiento del PIB para 2013; en el caso del gobierno, su previsión pasó de 3.5 por ciento en enero a 1.3 en noviembre.
 
En la encuesta de expectativas de los analistas de mercados financieros publicada ayer por Banamex, la perspectiva de crecimiento económico para este año se mantiene en 1.3 por ciento.
 
 
Los críticos del gobierno dicen en broma que la estimación de crecimiento del PIB pasó de 4 por ciento a “cuánto lo siento”.
 
Inseguridad, lastre
 
Los argumentos también se basan en el repunte de la inseguridad en los meses recientes, pues si bien algunos delitos han disminuido, como los homicidios, otros han aumentado, como los secuestros y la extorsión.
 
El pasado fin de semana se dio a conocer que México ocupa el primer lugar mundial en secuestros, según el Mapa de Riesgo para 2014 de la consultora en seguridad Control Risks.
 
Respecto de la extorsión, en algunas entidades, como en Nuevo León, ese delito se ha disparado.
 
Los escépticos del MeMo aseguran que una muestra de que los resultados en materia de seguridad pública no son mejores que en la administración anterior, es el surgimiento de los grupos comunitarios de autodefensa.
 
 
El MeMo, vigente
 
Pese a la percepción anterior, que tiene soporte en argumentos válidos y concretos, también hay elementos para sostener que el MeMo sigue vigente.
 
Por ejemplo, 2013 fue el año en el que hubo más ofertas públicas accionarias y financiamiento en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
 
A través del mercado de capitales, financió casi 160 mil millones de pesos con 19 colocaciones –13 de acciones y seis de Fibras–, número de ofertas récord en los últimos diez años.
 
En el año, el monto emitido en instrumentos de renta variable superó los 165 mil millones de pesos, 35 por ciento más que el de 2012.
 
Si el MeMo no estuviera vigente, las colocaciones y el financiamiento en la BMV no hubieran impuesto un máximo histórico en 2013.
 
 
Entorno de confianza
 
 
Los principales ejecutivos de la BMV, encabezados por su presidente, Luis Téllez, afirman que el récord en los montos emitidos responde a un entorno de confianza hacia México.
 
Otra variable que así lo corrobora es el aumento en la tenencia de instrumentos denominados en pesos por parte de los residentes en el extranjero.
 
De acuerdo con los datos más recientes publicados por el Banco de México, los valores gubernamentales en manos de inversionistas foráneos alcanzaron en la primera semana de diciembre el saldo histórico más alto, con un billón 783 mil millones de pesos.
 
Lo anterior es un reflejo de su confianza en la solidez macroeconómica del país.
 
Si había dudas de la vigencia del MeMo, las expectativas de los inversionistas sobre la economía mexicana se recuperaron con la aprobación de la reforma energética, que hoy será declarada constitucionalmente válida.
 
Si bien 2013 fue el “año de las reformas”, también fue el de un crecimiento económico claramente insuficiente para aumentar el bienestar de la población y combatir la pobreza.
 
El reto para 2014 es consolidar las reformas aprobadas en este año, vía leyes secundarias, no sólo para mantener vigente el optimismo hacia el país, sino para incrementar la capacidad de crecer y, por tanto, alcanzar el nivel de desarrollo anhelado a mediano y largo plazos. 
 
 
Twitter: @VictorPiz