Opinión

Mentiras y verdades de la Ley Ficrea

 
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Ficrea

El fraude privado de la Sofipo Ficrea a seis mil 700 ahorradores no fue detectado oportunamente por la supervisión bancaria ni por la SHCP, no hay responsables despedidos ni en la cárcel. La Ley Ficrea –no votada aún en Cámara de Senadores– fue diseñada para permitir un rescate con dinero público a un fraude privado y de paso establece una nueva regulación para el sector ahorro y crédito popular con el pretexto que esa regulación evitara nuevos fraudes. La campaña de medios para promover la Ley Ficrea se ha montado en mentiras y verdades a medias. He aquí las más importantes:

Mentira 1.– La ley Ficrea está regulando un sector que no estaba regulado y con esto se impide que ocurran nuevos fraudes. Esto no es verdad porque ya existía una Ley de Ahorro y Crédito Popular, regulación que le daba a las autoridades todo lo necesario para controlar, supervisar, fiscalizar y cerrar a las cajas y sociedades fraudulentas, pero nunca hicieron su trabajo. La ley que estaba ya prohibía todo lo irregular, sospechoso e ilícito.

Mentira 2.– La Ley Ficrea responde a las demandas de los ahorradores defraudados por Ficrea. Los ahorradores de Ficrea no están de acuerdo tampoco con esta ley, porque no quieren perjudicar a más mexicanos; además, para recibir su dinero los obligan a renunciar a su derecho para demandar al gobierno federal y a quién les robó el dinero. ¿No parece esto sospechoso? ¿Por qué tienen miedo de que la gente demande ante un tribunal el castigo a los culpables?

Mentira 3.– Todas las sociedades del sector son iguales y una Sofinco puede cambiar a ser Sofipo. Debido a que desaparecen a las Sociedades Financieras Comunitarias (Sofinco), los diputados y senadores dicen que no hay problema porque se les da la oportunidad de convertirse en Sociedades Financieras Populares (Sofipos) y las pequeñas tienen la opción de fusionarse con una Sofipo o cerrar.

Entonces no sólo se trata de cerrar instituciones que cometen fraudes, se trata de cerrar a las que son básicas, pequeñas y están en zonas apartadas para que así el gobierno no tenga que tomarse la molestia de supervisar algo que le cuesta más tiempo y dinero. Además, la nueva ley debilita a las Sociedades Cooperativas y desaparece a las Sociedades Financieras Comunitarias (Sofincos) y a las Cooperativas Básicas. ¿Por qué esto va a ayudar a eliminar fraudes? Nunca se ha registrado un fraude en una Sofinco. Pero su eliminación sí perjudica porque las pequeñas comunidades rurales y las zonas indígenas no tendrán la capacidad para organizarse y crear su propia institución financiera, como llevan más de 10 años haciéndolo.

Mentira 4.– La ley Ficrea fomenta la inclusión financiera. Falso. Limita las operaciones de las cooperativas y desparece las Sofincos y Cooperativas Básicas. Esto no es algo insignificante. Las cooperativas y Sofincos juntas atienden a más de siete millones de socios y clientes, generalmente viviendo en zonas alejadas, marginadas y con pocas oportunidades de desarrollo. Es por lo tanto una verdadera labor social que realizan. La ley Ficrea debilita a la banca social en el país y menosprecia estas iniciativas propias de organización de los campesinos e indígenas.

Mentira 5.– La ley Ficrea es resultado de un acuerdo consensuado entre todos los actores del sector. El único diálogo que sostuvieron las autoridades fue con la Sofipo Ficrea y la Federación que la supervisó. Esto no representa al sector.

Mentira 6.– Los organismos de integración financiera desaparecen porque incentivan al fraude. Algunos diputados no sabían que la Ley Focrea eliminaba a los organismos de integración financiera rural y se dieron cuenta el mismo día que votaron la ley. Otros diputados sí lo sabían pero seguían las instrucciones de la Secretaría de Hacienda que no quiere tener organismos de integración financiera rural porque le genera más carga de trabajo, más complicaciones para supervisar y regular al sistema.

En pocas palabras, el gobierno quiere que todos sean Sofipos y cooperativas grandes y con eso sólo hace el trabajo una vez, regula a todos por igual y se ahorra tiempo y dinero en hacer su trabajo.

Mentira 7.– La ley prevé que en los reglamentos se considere el tema “rural” y se vea de manera especial. ¿Cómo es posible que si desaparecen y borran de la ley a las cooperativas básicas que están en el medio rural, a las Sociedades Financieras Comunitarias rurales y a los organismos de integración financiera rural, un reglamento las podrá considerar de manera especial? No es posible reinventar el sistema financiero rural en un reglamento si ya fue borrado de la ley, esto es completamente falso y sólo pretenden engañar a la ciudadanía.

Las Sofincos integran 70 por ciento de socios indígenas que son nahuas, otomíes, chinantecas, zapotecos, mixtecos, tzeltales, tzotziles, totonacas, mixes, mazatecos, huaves, chontales y tepanecos y la Ley Ficrea elimina la posibilidad de organizarse en Sofincos y de crear organismos de integración financiera rural que les provean asistencia técnica y financiera.

Mentira 8.– La Ley Ficrea protege a los ahorradores y no es un rescate financiero como lo fue el Fobaproa. Esta es otra mentira más que nos quieren hacer creer. La ley actual protege ahorros hasta 130 mil pesos, la Ley Ficrea aumenta el beneficio hasta un millón de pesos, pero sólo a los ahorradores de Ficrea. Es un trato injusto e inequitativo porque hay más de 100 mil ahorradores defraudados en varios estados: en Oaxaca los defraudados de Sinvacrem, Caja del Sureste y otras; en Guerrero, Puebla e Hidalgo a los defraudados de Coofía y de Banpeco; en la montaña de Guerrero a los defraudados por la Caja Amor; en Chiapas a los defraudados de Cosmotel y así sucesivamente.

Mentira 9.– Se le otorgan más “dientes” a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para que, ahora sí, ponga orden en el mercado. Otra mentira que se le dice a la opinión pública es que la CNBV no tenía atribuciones suficientes para regular el mercado y evitar los fraudes. La realidad es que la comisión sí tiene facultades en la ley vigente para actuar, pero no lo han hecho. La nueva ley es peligrosa porque le da a la CNBV facultades discrecionales, es decir, le da un exceso de poder para decidir qué institución se puede autorizar para realizar operaciones y cual no. Esto no es bueno porque puede usarse con fines políticos.

La verdad es que la responsabilidad del caso Ficrea es de las autoridades mexicanas porque autorizaron a esta institución y desde años atrás Ficrea comenzó a realizar operaciones sospechosas como, por ejemplo, aceptar 300 millones de pesos en inversión provenientes del Tribunal de Justicia del DF y cantidades similares de gobiernos estatales, lo cual está prohibido para las Sofipo como Ficrea que se dedican al sector de ahorro y crédito popular.

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