Opinión

“Me voy a comprar otro auto, barato”

 
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En este regreso a clases te damos las claves para evitar el tráfico y las prisas. (Especial)

Mañana inicia la vigencia del entuerto de solución paliativa que inventó la autoridad para que los ciudadanos de la Megalópolis dejemos nuestro auto en el garaje cinco días al mes. Durante los últimos días ha crecido la indignación y las muestras de rechazo al respecto. Yo he escuchado a un buen número de personas que afirman que comprarán otro auto, usado, que tenga un engomado diferente a su auto principal, tal como ocurrió en los noventa. “Estoy furiosa; me voy a comprar un mini auto. Si la hacen definitiva sí voy a comprar uno. Finalmente da lo mismo: van a dejar de circular. Uno pequeño, 2006; barato. Ni modo”, me escribió una persona.

La verdad es que el argumento de salud pública que están esgrimiendo los integrantes de la CAMe no es convincente, aunque sea totalmente cierto, por la sencilla razón de que el ciudadano no distingue la diferencia entre lo que está respirando hoy lunes y lo que respiraba hace un año. Repito, no dudo que sea totalmente cierto el riesgo a la salud; pero para que la gente se convenza, se requiere una estrategia de comunicación más completa que 15 o 20 entrevistas de radio durante cinco días…

El problema que viviremos quienes usamos auto a partir de mañana es que se nos ha incrementado el costo por vivir en esta ciudad. De un plumazo, la CAMe nos recetó en las Pascuas una medida que implicará necesariamente una erogación adicional al modo de transporte que solíamos usar. No obstante, las elecciones racionales que realizará cada individuo de la clase media estarán basadas en buscar alternativas equivalentes a su auto. Ante ello hay cuatro, al menos: usar el auto de un familiar o un amigo; alquilar un taxi; depender de Uber; o comprar otro auto.

La autoridad apuesta a que una buena mayoría de personas elegirá subirse a una bici o al Metro en lugar de usar su auto. Pero esto no ocurrirá así. Mucha gente no puede llevar a un par de niños a la escuela (con todo y mochilas), cargar alguna maleta para ejercitarse y algún portafolio con laptop incluida, y llegar a tiempo a tres citas de trabajo en diferentes puntos de la ciudad usando una Ecobici o el Metro.

Escuché a Martín Gutiérrez, de la CAMe, declarar hace unos días que la gente no debe comprar otro auto. Quizá sea buena su recomendación, pero el comportamiento racional de los individuos les hará tomar decisiones en función de los costos en los que puedan incurrir y de las restricciones a las que tengan que someterse. Y si a una persona le resulta más costo-eficiente adquirir un Spark con un engomado diferente, que no lo duden, lo comprará.

Algún buen economista debería explicar a la CAMe los postulados del Premio Nobel de Economía, Gary Becker, sobre la teoría de elección racional.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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