Opinión

McDonald’s incluirá libros en la Cajita Feliz


 
La última vez que comí en McDonald’s fue en el aeropuerto JFK de Nueva York, antes de tomar un vuelo de regreso a México, hace dos semanas. Pedí avena para desayunar y dos huevos con muffin. La avena estaba deliciosa. Me llamó la atención que de todos los comercios que vendían comida en ese momento sólo había gente formada en McDonald’s. No había obesos en la fila.
 
 
En México McDonald’s es parte de la corporación argentina Arcos Dorados, una firma que factura 11 millones de dólares al día en todos los países de América Latina donde participa y cuyo crecimiento orgánico ronda el 17 por ciento. Es la franquicia más importante del mundo. México es uno de sus países clave, con 401 restaurantes y más de 300 puntos de venta de postres. La facturación trimestral de México, Panamá y Costa Rica ronda los 100 millones de dólares. Por número de restaurantes México ha de representar alrededor del 80 por ciento de esa cifra, aunque habría que hacer la cuenta con precisión porque la empresa no revela oficialmente las ventas por país.
 
 
Actualmente McDonald’s de México vive una reconfiguración de su diálogo con el consumidor. Su meta, por ejemplo, de exhibir públicamente el contenido calórico de sus alimentos, fue cumplida en junio para el 100 por ciento de sus restaurantes. Asimismo, está inmersa en una campaña de concienciación en la que invita a un chef a cocinar frente a un público amplio con los mismos ingredientes que utiliza en sus platillos. La idea es que el público que observa la preparación atestigüe que son exactamente las mismas marcas que lleva del supermercado a su casa, con lo que se rompen mitos acerca de la calidad de los insumos que utiliza la firma.
 
 
Hace unos días McDonald’s anunció que su Cajita Feliz también sufrirá un cambio, y en lugar de juguetes, incluirá libros. Para Estados Unidos se espera la distribución de 20 millones de libros. En México esto también ocurrirá a partir de 2014, y los libros sustituirán a los juguetes.
 
 
McDonald’s es muy diferente hoy que hace diez años. Ahora hay paquetes en los que se puede elegir entre zanahorias y papas fritas (que, por cierto, son las mejores). Quien lo escoja así obtiene “87 calorías menos y la misma diversión de siempre”.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota