Opinión

Máscaras

 
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Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gamés pensaba en las protestas, esas expresiones impetuosas de inconformidad. Si todas las protestas fueran como las que ha realizado el taller de arte humano, Gil protestaría de día y de noche. Tres mujeres desnudas, desnudísimas, a las afueras del Palacio de Bellas Artes fueron el lienzo de artistas que escribieron en su cuerpo “Fuera Mancera”, “Fuera Granaderos” y “¡Viva México!”

La verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Morena), Gilga tardó unos segundos en leer los mensajes porque se las comía con los ojos (así se decía: me come con los ojos). Las jóvenes descubrieron sus torneados cuerpos y cubrieron sus rostros con pasamontañas, como en una mascarada. Gil recordó la línea del poeta Dylan Thomas: Oh, make me a mask. Gamés quiere una máscara, aunque no faltan los maledicentes que afirman que Gil es la máscara. La clase al aire libre de dibujo al desnudo inicia el Festival de Apoyo a los Trabajadores del INBA golpeados por los granaderos. De acuerdísimo: oigan ustedes, compañeras, le pueden informar a Gilga cuándo es la próxima protesta al desnudo. Gamés está legítimamente indignado y quiere acompañarlas a unas protestas: ¡Fuera los granaderos! ¡Mancera, comprende!

Maestros

En cambio hay otras protestas que repletan a Gil de tedio. Los maestros de la CNTE envilecen la protesta. Gilga lo leyó en su periódico El Universal: “En los estados de Oaxaca y Michoacán, donde la CNTE amagó con realizar un boicot, el gobierno federal suspendió la evaluación magisterial al reconocer que no existieron las condiciones para aplicarla”.

Gamés cree que fue Luis González de Alba quien escribió que el verdadero peligro es que los maestros de la CNTE vuelvan a clases. Niños educados por estos grandísimos rufianes, maestras como la Jicayan enseñando a los niños a sumar; más bien a restar. Cierto: maestros combativos probadamente violentos, empezando por sus líderes, deberían ser despedidos y sustituidos por nuevos maestros menos ladrones, menos violentos, menos miserables con los niños a quienes han olvidado en la sombra de la ignorancia. En fon.

El Gordito de la SEP debió de alejarse de una canasta de pan, y del comal de las tortillas, y del huarache en salsa verde para enterarse de que en dos Estados no se llevaría a cabo la evaluación. Dicen que el entripado le despertó el apetito al Gordito y que mandó pedir dos pizzas hawaianas y dos hamburguesas dobles. ¡Bendito sea Dios! Gran atracón.

Cero

Gamés lo leyó en su periódico Reforma. Integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Educación acudirán ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la Organización Internacional del Trabajo si la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechaza los amparos promovidos contra la reforma educativa y avala la evaluación docente.

A Gil se le ponen los pelos de punta. Cien mil profesores se han amparado y buscan la revocación de la reforma y, en especial, de la evaluación. Manuel Fuentes Muñiz, abogado de los maestros, señaló que los derechos humanos de los maestros no pueden desaparecer por decreto del Presidente de la República, la Cámara de Diputados o el Poder Judicial.

Resulta entonces que evaluar a los maestros es un atentado contra los derechos humanos. Dice el abogado: “el problema no es la evaluación, sino cómo se está manejando. La evaluación es un instrumento de la Secretaría de Educación Pública para controlar los puestos directivos y tener gente ahí”. No deja de ser interesante: los sindicatos, el SNTE y la CNTE se sienten dueños de la educación en México y consideran al Estado, a la SEP, como agentes que nada tiene que ver con los maestros, los alumnos, las escuelas.

Gamés caminó sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio y caviló: ¿quién engendró a este monstruo de dos cabezas? Con la pena, pero los mismos que intentan matar al monstruo de dos cabezas. En fon.

La máxima de Antonio Machado espetó dentro del ático de las frases célebres: “Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

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