Opinión

Más ingreso a los trabajadores, bajando costos y corrupción

El subempleo y los ingresos que percibe un gran porcentaje de los trabajadores y empleados en nuestro país, son bajos en comparación con otros países de la OCDE e incluso existe una gran proporción de la población que se encuentra en pobreza. Por lo mismo, debería ser una prioridad de los distintos gobiernos el corregir esta situación. Sin embargo, predomina una gran ignorancia del funcionamiento de los mercados y qué hacer para lograr corregir estos problemas. Así, existe la errónea creencia de que se puede lograr por medio de aumentos en los salarios mínimos y un mayor gasto público, sin tomar en cuenta los costos de estas políticas públicas.

Elevar el salario mínimo y el gasto público sí tiene un beneficio de manera inmediata en quienes lo reciben, pero si no se toman en cuenta los impactos indirectos, pueden existir mayores costos que beneficios. Entre los principales perjuicios que provocan están los aumentos de precios y las mayores tasas de interés en los adeudos de las tarjetas de créditos y de los créditos al consumo, lo que reduce el poder de compra de los salarios, así como que propician aumento de impuestos que el gobierno hace para poder financiar el mayor gasto público, lo cual anula los beneficios iniciales de las medidas.

En este entorno de mayores costos y salarios la mayoría de las empresas formales suspenden sus contrataciones de personal y los aumentos de salarios al personal que están por arriba del mínimo e incluso son varias las que están obligadas a despedir el personal más ineficiente. Todo lo anterior anula el beneficio del aumento a los salarios mínimos.

Un buen ejemplo respecto a esta política la dieron los suizos cuando, en un reciente referéndum, 77 por ciento de la población votó en contra de la propuesta del Partido Socialista y Verde para imponer un salario mínimo nacional por el equivalente de 38 mil pesos mensuales. Destaca que este país es de los pocos desarrollados que no tiene un salario mínimo, pero posee uno de los salarios promedio más elevados del mundo.

La manera en que se logra elevar el nivel de vida de la población no es por medio de medidas y disposiciones legales que tienen un elevado costo para aumentar la producción, sino por medio de reducir los costos que pagan las personas y el sistema productivo. Bajar impuestos al consumo y a los ingresos, así como propiciar medidas que aumenten la productividad de las empresas y de las personas, tienen un efecto directo en el poder adquisitivo de los sueldos y salarios, sin tener que incrementarlos por medio de medidas arbitrarias. Menores trámites y mayor seguridad, menor corrupción y mejor educación reducen los costos de la producción, aumentan la productividad y la generación de empleos. Si las empresas incurren en gastos adicionales para lograr la seguridad de sus instalaciones y de su personal, así como capacitación para compensar la mala preparación de sus nuevos empleados, pagos por trámites excesivos y por corrupción, disponen de menores recursos para aumentar sueldos y salarios.

Varias de las reformas estructurales aprobadas de manera reciente van en la dirección correcta, pero sí tienen que aplicar y perseverar en las mismas.