Opinión

Más cosas raras en Prevención y Readaptación

No queremos cansarlo con los asuntos relacionados con Prevención y Readaptación Social, pero parece que abrimos una cloaca porque nos llegaron más asuntos que huelen muy mal.

Fíjese que el año pasado, el responsable de las prisiones federales, José Luis Musi, junto con Adriana Flores Mijangos, prácticamente no licitaron y apenas ampliaron los contratos vigentes en el tope que se permite.

Tenían cerca de 15 mil mdp y dejaron de usar 5 mil millones. Será que como en las cárceles no hay problemas, ¿pues para qué usar recursos autorizados?

Pero mire, lo curioso es que, entre lo que sí gastaron, hay un despacho que revisó y auditó actas de entrega-recepción, así como contratos de tecnología. Y, no se lo vaya a contar a nadie, pero este despacho se conoce en los pasillos como una “empresa amiga” de Musi.

Pero no quedó ahí. También se contrató a una firma de proyectos, estudios y coordinación que ha visitado algunas prisiones sin dejar huella de su visita, argumentado que hace auditoría “por órdenes superiores”. Lo curioso del caso es que se trata de una empresa en la que Musi trabajó previamente.

Y, ya como cereza del pastel, resulta que a diversos exfuncionarios -obviamente no amigos- que dejaron de laborar en 2013, “se les olvidó” pagarles la parte del aguinaldo a la que tenían derecho, caso que está a punto de escalar a la Profedet.

¿Será necesario que Cuarón pregunte para que las autoridades de la CNS y Segob respondan por qué no se pone orden en Prevención y Readaptación?

Los tacos de cordero

Gustavo Madero reapareció en la escena después de la operación de columna. Y aunque dijo que estaba como nuevo para seguir en la campaña, finalmente respondió lo que todo mundo se preguntaba: que no le hicieron daño los tacos de cordero que se comió en Neza. Y que va por otra ronda, salud.

Frases lapidarias

“Marcelo ya chupó faros, quiere ser dirigente del PRD y no acudió al festejo de los 25 años”. Dijeron sus detractores.