Opinión

Más allá de Aristegui

 
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México se mantiene como el país más peligroso para ejercer el periodismo en América. (Archivo/Cuartoscuro)

Ejercer el periodismo independiente en algunos estados del país es un acto de valor. Entre 2000 y 2014, los crímenes contra periodistas que han quedado sin castigo en estados como Veracruz (18 casos), Tamaulipas (16), Chihuahua (13) y Guerrero (10) han propiciado que México sea considerado uno de los países más inseguros para ejercer el periodismo. Según el Comité para la Protección de Periodistas –CPJ por sus siglas en inglés– en 2014 México fue, por tercer año consecutivo, el séptimo país con mayor impunidad en los crímenes contra periodistas.

En nuestro país la libertad de expresión es un bien escaso. Sin embargo, el desafío impuesto sobre la misma es muy diferente en el ámbito nacional y en los distintos estados del país. La discusión sin cesar de la salida de Carmen Aristegui de MVS es un síntoma de la salud relativa que goza el periodismo en el ámbito nacional, más allá de las razones a favor o en contra que han sido esgrimidas sobre el caso particular de la periodista. En cambio, en el ámbito local el periodismo independiente suele enfrentar la amenaza latente tanto del crimen organizado como de las autoridades que, en muchos casos, en vez de ser su salvaguarda se convierten en un depredador más.

Aunado a los crímenes contra los periodistas, el riesgo más importante para el periodismo es el factor corruptor del gasto público, muchas veces ejercido por los gobiernos locales bajo el manto de la opacidad para financiar un sinnúmero de periódicos y revistas que siguen la lógica de las estrategias de propaganda gubernamental en vez de la lógica de mercado.

Que la libertad de expresión esté en el centro de la agenda pública nacional es una excelente oportunidad para voltear a aquellas regiones del país donde el riesgo de ejercer el periodismo independiente está presente todos los días, ya sea por la agresión física o por el desvío deliberado de recursos del gasto público.

Twitter: @gustavo_gilr

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