Opinión

Marina Berlusconi descarta dirigir al partido de su padre


 
 
Para acabar con las especulaciones, Marina Berlusconi, la hija mayor del ex premier italiano y magnate de la televisión, Silvio Berlusconi, descartó ayer de manera tajante que planee reemplazarlo al frente del partido derechista Pueblo de la Libertad (PdL), luego de la sentencia de Il cavaliere por evasión fiscal.
 
 
“Debo reiterarlo, y categóricamente, que nunca consideré entrar a la política”, expuso Marina, de 47 años y quien encabeza un emporio mediático de 6,600 millones de dólares, tras agregar que con esta posición espera que cesen los rumores en torno a “una intención que nunca alenté y que no aliento”.
 
 
El fin de semana, la revista alemana Der Spiegel resaltó que el cuatro veces primer ministro de Italia “parece haberse decidido por un sucesor (para el PdL): su hija Marina”, luego de anotar que si los numerosos problemas judiciales le impiden regresar a la arena política,
 
 
Marina se convertiría en su delfín, ya que en los últimos días participó en encuentros partidistas de alto nivel, “un notable cambio en relación al pasado”.
 
 
La publicación detalló que si bien en otras oportunidades Berlusconi manifestó que no quiere para su hija el 'sufrimiento' que ha enfrentado, habría confiado a unos cuantos, según la prensa peninsular, que Marina debería prepararse a las elecciones por adelantado que él mismo provocaría retirando el apoyo del PdL a la frágil coalición del premier moderado Enrico Letta, respaldada por el Partido Democrático, de izquierda.
 
 
Del primer matrimonio
 
 
Incluso el diario Il Giornale, propiedad de Berlusconi, vaticinó que Marina podría buscar la jefatura del gabinete y recordó que la hija del primer matrimonio del magnate “siempre ha sido la favorita”. Pese a dejar la universidad, Marina fue instalada a los 30 años como jefa ejecutiva de Fininvest, la firma establecida por su extravagante padre, lo que la convirtió de golpe en la mujer más influyente de Italia, a juicio de Forbes, gracias al control de la cadena Mediaset, la editorial Mondadori y el club de futbol Milán, así como de una importante participación accionaria en la administradora de fondos Mediolanum.
 
 
Por su lado, DS indicó que “pese a haberse casado con un bailarín de ballet y tener dos hijos, Silvio continúa siendo el hombre principal en la vida de Marina, quien rechaza la mínima crítica contra él, y tienen otra similitud: los dos disfrutan de un buen teñido de pelo y de una cirugía plástica ocasional”. Además, Marina se describe en Facebook como amiga de la nueva novia del prolífico Berlusconi, Francesca Pascale, de sólo 27 años contra los 76 del patriarca conservador.
 
 
Berlusconi, quien por su edad logró evadir la prisión, podría ser expulsado del Senado en otoño, lo que le impediría presentarse a otra elección como candidato al Parlamento. Aunque Marina ha subrayado que no le interesa la política, podría cambiar de opinión, pues esa fue la misma postura que exhibió su padre antes de ganar su primera votación en 1994, para transformarse en la fuerza dominante del quehacer público durante los siguientes veinte años.