Opinión

Mariguana sí, anticorrupción no

1
  

   

Mariguana.

Como están las cosas en cuanto al trabajo legislativo, todo indica que el fin del segundo periodo ordinario de sesiones quedará resumido en algo así como “mucho ruido y pocas nueces”. Y es que en su momento fuimos testigos de reuniones, discusiones, análisis, foros temáticos y muchas horas “nalga” para atender iniciativas, ideas, propuestas, proyectos, pero al final las prioridades quedaron en meros intentos o simulaciones para dar respuesta a los asuntos de mayor urgencia del país.

A estas alturas, en la imaginaria popular se daba como hecho que iniciativas de gran calado como las leyes reglamentarias del Sistema Nacional Anticorrupción y el Mando Único (Mixto) policial –propuestas ambas del poder Ejecutivo–, serían aprobadas en el Congreso de la Unión, no fue así, hoy los ojos expectantes de los diputados únicamente están puestos en un solo punto: las iniciativas que reforman la Ley General de Salud y el Código Penal Federal, que en términos simples es la regulación del uso medicinal o terapéutico de la mariguana.

Nadie duda que el proyecto presidencial en la materia, que incluye aumentar el gramaje que un consumidor puede portar, sea una prioridad entre las demandas sociales, pues contempla un nuevo enfoque que se inserta en el escenario mundial bajo una visión donde en lugar de criminalizar a los consumidores se les ofrecerá ahora oportunidades y alternativas, como tampoco se prevé se mande a la bandeja de los pendientes porque se sabe que ha recibido un trato colegiado entre senadores y diputados, con la participación de especialistas. De ahí que se estime que sí se aprobará.

En caso de que este asunto pase la prueba del ácido en las últimas horas del segundo periodo ordinario, es preciso recordar que las reformas tienen como objetivos: autorizar el uso de medicamentos elaborados a base de mariguana y/o sus ingredientes activos; aprobar la investigación clínica con fines de registro para productos que contengan mariguana y sus ingredientes activos; que no se considere delito la posesión, para uso personal, de hasta 28 gramos de mariguana, conforme a estándares internacionales.

“Con esta iniciativa buscamos evitar dos clases de injusticias: por un lado, la que padecen niñas, niños y pacientes como Grace, que sufren algún tipo de epilepsia u otros padecimientos, y que no podían tener acceso a productos terapéuticos eficaces elaborados con mariguana. Y, por el otro lado, la injusticia que padecen miles de personas, especialmente mujeres, muchas de ellas madres de familia a las que se les criminalizó por consumir mariguana y hoy se encuentran purgando condenas auténticamente desproporcionadas”, señala el texto original de la iniciativa presidencial. Eso está bien, pero se sigue pensando que en otros temas los diputados, hoy por hoy, nos han quedado a deber, aunque nos digan que habrá un periodo extraordinario para sacar los pendientes.

Y sí, luego de ver varios temas volando en el firmamento del proceso parlamentario, al final de este periodo, los integrantes del Poder Legislativo dirán “hemos cumplido” y aprobarán posiblemente uno de los más recientes proyectos que les llegó desde el Ejecutivo Federal, en los demás argumentarán cargas de trabajo; disensos en la elaboración de dictámenes; ampliación de diagnósticos; mayores espacios y tiempos para el estudio y análisis de los temas, y en general habrán muchas razones para el retraso de los debates, pero muy pocos se atreverán a reconocer que en estos asuntos les ganó la pasión política y las ideas partidistas. No lo harán, pero es lo que dejan ver con su actuar.

Y cuando hablamos de “mucho ruido y pocas nueces”, es porque la sociedad percibe que sus representantes populares no son de este mundo, ya que no vieron que estudios de opinión de diversas encuestadoras revelaban una y otra vez que los temas de mayor interés entre la ciudadanía siguen siendo el combate a la inseguridad y la corrupción, y por lo visto éstos seguirán siendo parte de “una propuesta”, porque la realidad nos dice que los terrenales o personas de este mundo seguiremos padeciendo esos problemas.